Crisis financiera y confrontación diplomática con EEUU en Turquía. Urgencia en Argentina para que el FMI acelere los desembolsos de ayuda. El resultado de todo ello es que la sangría en las divisas emergentes, lejos de detenerse, se recrudeció ayer con el más de 7% que se desplomaba de nuevo el peso argentino, en mínimos de todos los tiempos. 

Comportamiento normalizado del índice de divisas emergentes de JP Morgan (línea naranja) y algunas de esas divisas este año

Como veis en el gráfico, el peso argentino pierde más de 45% de su valor frente al dólar este año, mientras la lira turca también está cayendo fuerte esta mañana y supera ya el 42% de retroceso. Cerrada por vacaciones la pasada semana, ésta ha vuelto en no mucho mejor forma y acumula ya -9%. Que Erdogan y su ministro de finanzas sigan negando la mayor no ayuda, claro. Y las medidas adoptadas esta noche por su banco central (restringiendo el crédito interbancario overnight, después de hacer justo lo contrario hace quince días cuando trató de ayudar a su divisa inyectando liquidez) tampoco inspiran mayor confianza. 

Al otro lado de la luna, el SP500 cerró anoche por encima de 2,900 por vez primera en su historia.  Bien es verdad que con poco volumen. Noticias frescas no hubo muchas (la segunda revisión del PIB de segundo trimestre difícilmente merece esta consideración), salvo, quizá, el hecho de que también con Canadá los acuerdos comerciales podrían quedar cerrados esta misma semana. 

Índice SP500 y PER este año

Así las cosas, y pese a una apertura calmada de los mercados europeos, están dando un giro a peor y es el más exportador DAX alemán y el bancarizado Ibex los que más están sufriendo, con correcciones del orden de 1% a esta hora.