La pinta es parecida a la de finales de enero...

¿O no tanto? Ni la valoración ni el nivel de complacencia técnica de la bolsa americana tienen mucho que ver. Es decir, las dinámicas parecen más saludables esta vez. 

En lo que sí coinciden los dos momentos de estrés es en la toma de conciencia de que algo está cambiando en el mercado de deuda. El 3% de la referencia americana a diez años, hasta hace nada una barrera difícilmente superable, ahora parece un hecho de la vida. 

La 'limpieza' que estamos viendo deja este panorama en las bolsas, 

2018 pendía sólo de un hilo, con la bolsa americana como único motor encendido. Mañana arranca la temporada de publicación de resultados en EE.UU. ¿Salvará al mercado, como lo hizo en febrero? 
Entretanto, el otro "evento" de mercado este año está también con las espadas en alto. Lo veíamos en el primer gráfico, y se ve también en este otro, con la prima italiana de nuevo en más de 300 puntos básicos. Son cinco años de historia, para coger perspectiva de lo ocurrido con la deuda de este país. 

 

Quién sabe cómo salvará la bolsa global este año, pero la deuda necesita casi un milagro. Y esto sí que hace daño. Hay que irse al año 1999 para ver este índice en negativo...