El Banco de Japón (BdJ) está considerado el banco central del mundo más atrevido en lo que respecta a explorar nuevos caminos de política monetaria no convencional. El resultado de estas intervenciones es que poseen más del 45% del mercado de bonos gubernamentales, el 65% del mercado de ETF doméstico y están entre los 10 principales accionistas del 90% de las compañías listadas japonesas. A pesar de esto, el BdJ continúa comprando activos al ritmo de ¥80 billones al mes.

Sin embargo, como muestra el gráfico de esta semana, el volumen de negociación del mercado de bonos gubernamentales japoneses (JGB) ha caído a niveles mínimos históricos. Esto puede sugerir que el BdJ se está quedando sin contrapartidas dispuestas a vender y podría verse forzado a ajustar antes de lo que a ellos les gustaría. Los inversores se han quedado preguntándose sobre cuál será el siguiente paso del BdJ.