La energía eólica, tanto solar como terrestre, ha sido un área en el que se han enfocado un gran número de inversores comprometidos con el cambio climático. Sin embargo, la energía eólica marina siempre se ha mantenido en un segundo plano debido a su mayor coste. Gracias a los avances, esta tendencia va a cambiar, ya que se espera que, durante los próximos años, sea igual de competititva a nivel de costs que la electricidad convencional.. 

¿Por qué hay un mayor interés ahora?

Siempre ha habido una fuerte atracción teórica por la energía eólica marina. La capacidad del viento tiende a ser mayor en alta mar y, por ello, son necesarias unas turbinas de mayor tamaño y con más potencia. Al estar en alta mar, los proyectos no suelen tener oposición por parte de residentes cercanos. Además, la producción de energía eólica marina tiende a tener una correlación negativa con la energía solar, lo que ayuda a mitigar el problema inherente de la intermitencia de las energías renovables. 

Sin embargo, hasta ahora, el coste de generar este tipo de energía era muy superior en comparación con la solar, la energía eólica terrestre o la fósil. Actualmente, la reducción de dichos costes ha hecho posible que se trate de una alternativa factible y competente a la generación de electricidad convencional. La creciente ambición política de descarbonizar el suministro de energía es otro factor clave que ha propulsado su demanda.  

Se espera que el mercado eólico marino crezca a un 17% anualmente hasta 2030, alcanzando 154 gigavatios (GW) de instalaciones acumuladas para esa fecha, según Bloomberg New Energy Finance. Los objetivos oficiales de los países implican 170 GW para 2030. 

Así ha cambiado el coste de la energía eólica marina en la última década

El coste de generar energía eólica marina ha disminuido en, apróximadamente, un 60% en la última década. El motivo ha sido la ampliación progresiva de la industria, la mejora de la tecnología que hay detrás de las turbinas y la introducción de subhastas competitivas. 

Asimismo, también se ha avanzado en el tamaño de las turbinas, tal y como se refleja en la imagen.

¿Qué países lideran el camino?

Europa destaca por tener mayor capacidad para instalar este tipo de plantas. En concreto, Reino Unido y Alemania. Los objetivos para 2030 sugieren que un mayor crecimiento del sector vendrá desde Europa, pero que, a su vez, se incorporarán a este tendencia nuevos mercados como India, Corea del Sur, Japón, Taiwán y Estados Unidos. 

¿Qué empresas participan en la cadena de valor eólica marina?

Hay muchas cotizadas que participan en la cadena de producción y suministro del sector eólico marino. Siemens Gamesa es el principal productor de turbinas eólicas en alta mar, y su competidor Vestas (actualmente el principal fabricante de turbinas eólicas en tierra ) está aumentando su oferta en alta mar. Ørsted es el desarrollador líder de parques eólicos marinos: después de haber establecido una fuerte presencia en Europa, se está expandiendo a los mercados de Estados Unidos y Taiwán.

Otras empresas, como RWE e Iberdrola tienen una capacidad eólica marina modesta y acumulan proyectos para construir más parques de este tipo. Algunas compañías de energía convencional también planean invertir en energía eólica marina: Equinor apunta a 9GW de energía eólica marina para 2035 y Shell ha firmado una joint venture con EDP Renewables para ofertar proyectos de energía eólica marina.

En otras partes de la cadena de valor, las compañías de cable Prysmian, Nexans y NKT tienen negocios que suministran los cables de transmisión submarinos que conectan los parques eólicos a la costa. La energía eólica marina también es un mercado potencial para compañías como Hexcel, que produce materiales compuestos para palas eólicas terrestres, y TPI Composites, que es un fabricante líder externo de palas eólicas. 

¿No perdieron los inversores dinero en energías renovables en llos 90`s?

En la década de los 90, los inversores que apostaban por energías renovables tuvieron que soportar una volatilidad considerable. 

Durante algunos años, las subvenciones se han utilizado para estimular el desarrollo de tecnologías renovables y proporcionar un apoyo importante para estas industrias a medida que aumentan de escala. El retiro por sorpresa de los subsidios ha causado grandes cambios en la demanda renovable, lo que ha generado problemas de exceso de capacidad y una fuerte caída de los precios. La eliminación de generosos subsidios en el ámbito de la energía solar en los países del sur de Europa en medio de la crisis del euro provocó una gran caída de la demanda.

Más recientemente, la reducción de los subsidios solares en China en 2018 también disminuyo la capacidad de la industria, aunque ahora se está recuperando. Como muestra el caso de China, la eliminación de las subvenciones no es algo necesariamente negativo en el largo plazo (aunque hayatenido consecuencias negativas para la renta variable durante un tiempo). En el caso de China, dio a la industria el impulso final necesario para reducir costes, empujando a la energía solar hacia la competitividad en precios. 

Pero ¿esta vez es diferente?

Creemos que esta vez es diferente por dos razones clave.

En primer lugar, la demanda de energías renovables tiene ahora una base mucho más amplia, lo que significa que es menos probable que se vea frustrada por los cambios en las políticas de un país en particular.

Y lo que es más importante, en muchas regiones, las energías renovables tienen un coste competitivo con respecto a otras formas de generación de energía y tienen sentido desde el punto de vista comercial sin necesidad de subvenciones.

Aunque todavía existen algunas subvenciones (normalmente con previsión a que se reduzcan gradualmente), creemos que las grandes oscilaciones de la demanda de energías renovables observadas en el pasado ya han quedado atrás.

¿Realmente es una tendencia de inversión?

Como inversores en cambio climático, nos interesan especialmente las industrias que se acercan a los puntos de inflexión, como parece ser el caso de la energía eólica marina, ya que estas rupturas con la historia a menudo dan lugar a un crecimiento subestimado por los mercados financieros (que están más acostumbrados a pensar en las tendencias de una manera lineal).

Creemos que el potencial de crecimiento de la energía eólica marina podría ser enorme, y vemos oportunidades de inversión para capitalizar ese crecimiento.