La inteligencia artificial (IA) ha llegado para quedarse. Y es muy probable que de aquí a unos años irrumpa en la mayoría de aspectos de la vida cotidiana. Así, la IA promete conllevar unos cambios sociales y económicos equivalentes a la revolución industrial. Sin embargo, esta transformación tendrá lugar en una sola generación en vez de durante varias, tal y como sucedió durante la primera revolución industrial, lo que permitió a la sociedad adaptarse a los cambios.

Todavía es pronto para determinar cuál es su impacto de la IA pero, a la larga, creemos que afectará, sobre todo, a cuatro áreas: 

- El potencial para generar enormes beneficios económicos.

- Disrupción en el mercado laboral y ajustes en el plano social.

- Concentración de poder y retos regulatorios.

- Instituciones públicas y sanidad fiscal.

Con el tiempo, esperamos que los gobiernos se adapten a todos los desafíos que plantea la inteligencia artificial, aunque, es probable que dicho ajuste sea desigual, ya que va a depender de la capacidad de cada población para llevar a cabo estos cambios.

Beneficios económicos

Según algunas estimaciones, podría haber un aumento del gasto de hasta 16 billones de dólares solo en Inteligencia Artificial para 2030. Esto supondría un impulso a la productividad laboral de hasta un 40%. Si estos datos son ciertos, la revolución traspasaría el sector tecnológico. McKinsey prevé que el 70% de las empresas adopte al menos una modalidad de la IA para 2030.

Cambio laboral y ajuste social

La tecnología que es capaz de tomar decisiones propias podría revolucionar el sistema laboral tal y como lo conocemos hoy en día. El quid de la cuestión no residiría tanto en la pérdida de empleos sino en el desafío que supone para cada una de las empresas que sus trabajadores se adapten a a estos nuevos roles para continuar siendo competitivas y solventes.

La adopción de la inteligencia artificial por parte de los trabajadores seguramente empezará con un incremento de la contratación de personas expertas en técnicas de inteligencia artificial por parte de las empresas más importantes. Con el tiempo, el peso de la toma de decisiones debería recaer sobre estos técnicos, conforme su efectividad quede acreditada.

Proporcionar la capacidad y el apoyo a las sociedad para que puedan hacer esta transición sin problema será vital para mitigar la incertidumbre social.

Concentración de poder: cómo deben responder las empresas

La inteligencia artificial creará posiciones de dominio. Las compañías más grandes cumulan más información y, por tanto, más ventajas competitivas. Si se explota de forma adecuada, las nuevas tecnologías le proporcionarán el material necesario para desarrollar ideas y acciones superiores a las de otras competidoras.

En el futuro más cercano, los líderes tecnológicos seguirán manteniendo su dominio y formando conglomerados cuyo poder se concentra en pocas manos. Esto supone riesgos de monopolio en los que el bienestar social y los intereses de los consumidores o trabajadores están subordinados a la rentabilidad.

Por tanto, esperamos un creciente enfoque político en la limitación del poder potencial de los líderes de inteligencia artificial. Con el tiempo, es probable que exista una respuesta regulatoria que limite el alcance del uso o que requiera el intercambio de información para ayudar a la competencia. Es probable que la clave sea abogar por la transparencia, de esta forma las compañías tendrán que rendir cuentas sobre cuáles son sus algoritmos.

Protección de las instituciones públicas y de los ingresos fiscales

Los gobiernos ya están negociando para aumentar los ingresos fiscales como solución al envejecimiento de la población. El reciente aumento de la industria de propiedad intelectual también está suponiendo todo un reto fiscal para los gobiernos con dificultades de liquidez. La mayoría ha respondido a través de medidas coordinados (en particular a través del G20) para asegurar que las compañías de tecnología (que históricamente han demostrado ser expertos en minimizar los pagos de impuestos) paguen impuestos de acuerdo con su escala. La UE está considerando introducir un impuesto del 3% sobre los ingresos en el sector.

De cara al futuro, es probable que sea necesaria una reforma fiscal más revolucionaria y una mayor cooperación internacional para hacer frente a la amenaza de déficit, que de otro modo podría socavar la capacidad de los gobiernos para proporcionar los servicios que la ciudadanía espera. Será más importante que nunca que las empresas se centren en modelos de negocios que brinden beneficios sociales y rentabilidad, sin depender de estrategias fiscales agresivas para respaldar sus beneficios.

La fórmula para el éxito de la inteligencia artificial 

Sacar conclusiones sobre el impacto de la inteligencia artificial solo puede estar basado en conjeturas. A medida que el escrutinio crece, creemos que las compañías que tienen más probabilidades de tener éxito son aquellas que:

- Plan de reestructuración de sus plantillas.

- Desarrollo de una ventaja competitiva mediante el uso de datos e inteligencia artificial para brindar beneficios sociales que sustentan su licencia para operar, en lugar de aplicaciones comerciales que no pueden demostrar su valor social.

- Evitar las estrategias fiscales agresivas e insostenibles o el empuje de límites regulatorios que podrían desentrañarse a medida que se endurezca la intervención fiscal

Los desafíos sociales son inevitables y esperamos que los gobiernos y los reguladores se centren cada vez más en la acción para abordar las dificultades. Esta respuesta política ayudará a distinguir a las empresas que se han preparado para esos desafíos de las que no lo han hecho.

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