Mi cartera se divide en dos: 

- una de fondos, donde tengo mis inversiones y mi estrategia de largo plazo

- otra, de acciones, con menos dinero, donde intento hacer una aproximación táctica a las inversiones, ver qué tal se me da seleccionar valores y, por qué no, porque me gusta y me divierte.

El jueves, mientras los ingleses votaban en las urnas, me dio en la nariz que la calma del mercado era excesiva, que quizá valía la pena reducir exposición a renta variable por prudencia. 

Tome dos decisiones: 

a) Ni tocar la cartera de fondos. En mi estrategia 'tengo comprado' que las crisis de todo tipo suceden y que aún así la renta variable es el mejor activo a largo plazo. 

b) Reducir de modo sensible mis posiciones tácticas en acciones, como reseñé en parte en los comentarios a este post

El lunes parecía evidente que había acertado con la decisión b) y me había equivocado con la a)

Mis fondos habían sufrido un gran castigo en sólo dos sesiones, mientras mis acciones se habrían desplomado cerca de un 20% de no haber vendido.

El lunes por la tarde pensé en volver a entrar, en poner a trabajar de nuevo la liquidez que había hecho. Pero no me acabé de decidir, ante la posibilidad de que siguiera unos días más el nerviosismo y poder comprar aún más barato.

El martes volví a pensarlo, pero el mercado ya había abierto subiendo fuerte y pensé esperar a que recogiera de nuevo. No pasó. 

Ayer volví a pensarlo, pero de nuevo el mercado vivió un día alcista. Y no quería entrar cuando el mercado ya había recuperado con fuerza. 

El asunto es que, con las subidas, ya hay algunas acciones de las que me gustan que están de nuevo relativamente cerca de sus niveles previos al Bréxit. Si entro ahora, prácticamente me habrá salido al revés la operación, porque encima habré tenido que pagar unas cuantas comisiones de compra / venta e impuestos.

Qué complicado es jugar a salir y entrar según los acotencimientos externos al propio valor de las compañías, cómo pesan las emociones y cómo cuesta volver a comprar algo más caro de lo que lo vendiste hace una semana.