Definitivamente si.

Si tus gastos no superan tus ingresos, siempre podrás ahorrar una cantidad, e invertirla correctamente.

Si no puedes ahorrar 500€, serán 10€ o incluso 1€, pero definitivamente puedes ahorrar y si puedes ahorrar, puedes invertir.

Se trata de incluir el concepto ahorro como un gasto más. Pero debe ser el primer gasto del mes, de forma que en vez de utilizar el parámetro ingreso/gasto/ahorro, cambiemos el orden a ingreso/ahorro/gasto.

Lo que es imposible es ir “justito” y encima ahorrar a final de mes.

Para ayudar en la gestión de los ingresos y gastos os propongo esta pequeña “píldora”, elemental en planificación financiera doméstica, y os aseguro que quien la práctica tiene una economía saneada y se dirige hacia la independencia financiera, que no es enriquecerse, sino cubrir los gastos necesarios para vivir a tu gusto sin tener que trabajar. 

Vamos a por ello.

Todo el mundo debería gestionar sus ingresos con 6 “cajitas”. Y lo más fácil sería planificarlo antes de empezar a endeudarse con hipotecas, servicios, préstamos, etc...

Si lo hacemos con el primer ingreso, las proporciones serán siempre las mismas y crecerán o se reduciran en relación a los ingresos.

Por ejemplo una pareja que cuenta con ingresos de 2000 € mensuales y quiere independizarse, deberá imaginar 6 cajitas.

En la 1ª cajita pondrán el 10% de sus ingresos (200€), y la idea es no tocarlos en muchos, muchos años. Esta cajita a largo plazo, será la que les lleve a la independencia financiera y debería salir del circuito bancario e invertirse en renta variable diversificada globalmente, para obtener una buena rentabilidad.

El 90% restante (1800€) lo deben distribuir en otras 5 “cajitas”

En la 2ª pondrán el 65% (1170€) para hacer frente a los gastos obligados (alquiler o hipoteca, alimentación, luz, agua, teléfono, ropa, etc..)
Los gastos nunca deberían superar el 65% de los ingresos en alguien que quiera hacer las cosas bien.

En la 3ª pondrán otro 10% (180€), para constituir un fondo de emergencia o ahorro a corto/medio plazo, que les proteja de imprevistos. Este ahorro debe estar en una cuenta corriente que accesible y aunque no de rentabilidad, no importa.  Será cuando alcance entre 3 y 6 veces los gastos mensuales (1170x5=5850€) cuando podrán dejar de ahorrar en esa cuenta y ponerla en una cuenta remunerada, pero seguirán ahorrando en la misma cajita. Cada vez que surja una incidencia que reduzca el capital del fondo de emergencia, volveremos a reponerlo.

En la 4ª pondremos un 10% (180€) destinados a formación y crecimiento personal permanente. Por cuestiones obvias que no hace falta explicar.

En la 5ª, pondremos otro 10%, (180€) que destinaremos a ocio y deberemos gastarlo mensualmente y sin excusas. El ocio es un premio de abundancia que nos invita a obtener más ingresos cada mes.

Por último, en 6ª cajita, pondremos un 5%, (90€) destinado a donaciones, por dos motivos fundamentales. Donar a una causa con la que estés comprometido, te hace sentir bien, pero además desgrava en la declaración de la renta.

Siguiendo estas recomendaciones, cubriremos gastos y ahorraremos lo suficiente para no endeudarnos indebidamente con tarjetas de crédito, créditos personales, etc.

Y ahora vamos con la inversión.

Es muy importante tener en cuenta que la 1ª cajita debe estar fuera del circuito bancario, para que la impulsividad no facilite el acceso. Debería estar en un producto que cumpla los 5 principios del Pentágono de la correcta inversión. Seguridad-Liquidez-Rentabilidad-Inflación-Fiscalidad.

Los intereses que genere deben superar la inflación y gastos de gestión del producto (o sea, más de un 4%) y dejar un porcentaje de beneficio. (Rentabilidad media por encima de un 8%)

Estas pautas son tremendamente sencillas para el ejemplo utilizado y para cualquier joven que se inicie en el mercado laboral y no tenga obligaciones familiares, sencillas para una pareja que comparta gastos, un poco más complicadas cuando hemos adquirido obligaciones sin planificar y muy difícil cuando las circunstancias económicas no acompañan.

En todo caso, si los ingresos no cubren los gastos, lo que toca es buscar ingresos complementarios, qué es lo que hacemos más de uno para conseguir gestionar las 6 cajitas.

A vuestra disposición