Fiscalidad y tributacion fondos inversion

Los fondos de inversión se han convertido en una de las opciones preferidas por los ahorradores españoles para sacar provecho de su dinero, ante la escasa rentabilidad de productos más tradicionales como los depósitos. Sin embargo, muchos ciudadanos todavía tienen dudas sobre estos productos. Cuando una persona decide invertir por primera vez una de las cuestiones que más le preocupa es la fiscalidad de los fondos de inversión. ¿Cuántos impuestos paga un fondo de inversión?

Vamos a explicar en este artículo cuál es la tributación de los fondos de inversión, las ventajas que tienen para los ahorradores (como el diferimiento fiscal), las retenciones fiscales y la fiscalidad de los traspasos de fondos, entre otras cuestiones.

¿Cuál es la tributación de los fondos de inversión?

Los fondos de inversión son instituciones de inversión colectiva que se nutren de las aportaciones de personas que quieren sacar provecho a sus ahorros. Estos productos son creados por entidades, denominadas gestoras, que invierten las aportaciones de los partícipes en distintos activos financieros, como las acciones, los bonos u otros fondos. 

La evolución de estas inversiones en los mercados financieros producirán unos resultados, a los que se conoce como rendimientos. Estos rendimientos pueden ser positivos e incrementar el patrimonio del fondo o negativos y hacer bajar ese patrimonio.

Los partícipes de un fondo de inversión no tienen que pagar ningún impuesto por el dinero que tengan invertido en un fondo de inversión hasta que se produzca el reembolso de las participaciones. Esta es una gran ventaja de la tributación de los fondos de inversión

Por tanto, un ahorrador puede tener participaciones en un fondo de inversión, obtener beneficios cada año y no pagar impuestos a Hacienda mientras no venda esas participaciones. Los rendimientos generados no están sujetos a tributación hasta que se decida poner fin a la inversión. 

¿Qué impuestos hay que pagar por los beneficios de un fondo de inversión?

Una vez se ha retirado la participación, el pago de impuestos de un fondo de inversión se realiza a través de la declaración de la Renta

Los impuestos se pagan únicamente sobre las ganancias obtenidas, ya que el patrimonio invertido no se ve afectado por esta tributación. La ganancia o pérdida patrimonial se calcula como la diferencia entre el valor de adquisición de las participaciones y el valor de transmisión final, según la Ley del IRPF.

El rendimiento que se haya obtenido —puede ser positivo o negativo— se considera una ganancia o una pérdida patrimonial. Por tanto, debe incluirse en la base imponible del ahorro en la declaración del impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF).

Las ganancias patrimoniales logradas por los fondos de inversión no se suman a la base imponible general de la declaración de la Renta, donde se incluyen los rendimientos del trabajo (salario, pensión, paro…) y los rendimientos de actividades económicas (autónomos). Esto supone otra ventaja de los fondos de inversión, ya que no aumenta el tipo marginal. 

Retenciones fiscales de los fondos de inversión

Los impuestos a pagar por las ganancias obtenidas por los fondos de inversión se dividen en tramos, al igual que ocurre con los rendimientos de trabajo. 

Estos son los tramos de tributación de los fondos de inversión en España:

Hasta 6.000 euros 19%
Entre 6.000 y 50.000 euros 21%
Entre 50.000 y 200.000 euros 23%
Más de 200.000 euros 26%

Estos porcentajes son válidos para los inversores residentes en España, excepto aquellos que vivan en País Vasco y Navarra. Estos contribuyentes tienen una tributación diferente, que detallamos a continuación:

Estos son los tramos para los inversores residentes en País Vasco:

Hasta 2.500 euros 20%
Entre 2.500 y 10.000 euros 21%
Entre 10.000 y 15.000 euros 22%
Entre 15.000 y 30.000 euros 23%
Más de 30.000 euros 25%

Estos son los tramos para los inversores residentes en Navarra:

Hasta 6.000 euros 20%
Entre 6.000 y 24.000 euros 24%
Más de 24.000 euros 27%


¿Qué ocurre si no tengo beneficios?

Las inversiones no siempre salen bien y, en algunos casos, no se obtienen ganancias con los fondos de inversión. Puede ocurrir que, al retirar las participaciones, un inversor haya perdido parte del dinero invertido en su momento. 

En este caso, la ley del IRPF permite al ahorrador compensar las pérdidas generadas por un fondo de inversión con las ganancias obtenidas en los cuatro años siguientes en fondos u otros activos, como las acciones.

También se puede compensar las pérdidas con el saldo positivo procedente de otras fuentes como los rendimientos del capital mobiliario. Es decir, los intereses de las cuentas bancarias o el cobro de dividendos. Aunque, en este caso, existe un límite del 25%.

El diferimiento fiscal de los fondos de inversión

Una de las ventajas en tributación y fiscalidad de los fondos de inversión es el diferimiento fiscal, es decir, la posibilidad de retrasar el pago de impuestos. La normativa española establece que los inversores no tienen que pagar impuestos mientras el dinero permanezca en el fondo de inversión o si se traspasa a otro fondo. Únicamente se pagan impuestos si se recupera el dinero con la venta de participaciones, como se ha explicado anteriormente.

Por eso, el diferimiento fiscal hace que los inversores ganen más dinero, ya que los beneficios obtenidos gracias al fondo de inversión se reinvierten . Aquí entra en juego el interés compuesto, por el que los intereses generados por el capital inicial se añaden al total de la inversión para generar nuevos intereses.

Fiscalidad de los traspasos de fondos

Otra de las ventajas fiscales de los fondos de inversión es que el traspaso de fondos está exento de tributación. Si un inversor quiere mover su dinero de un fondo a otro no tiene que pagar impuestos por los rendimientos obtenidos hasta la fecha.

Al realizar el traspaso de un fondo de inversión a otro, el inversor no tiene que pagar ningún impuesto. El dinero se cambia de un producto a otro sin que se pierda nada del capital. 

Deducciones aplicables de los fondos de inversión

Otra importante ventaja de los fondos de inversión es la posibilidad de deducirse algunos gastos relacionados con la inversión en la declaración de la Renta. La Ley del IRPF permite deducirse de los gastos de administración y depósito que haya cobrado la gestora del fondo.

Si tienes alguna duda sobre la tributación y la fiscalidad de los fondos, no dudes en acudir a cualquiera de los asesores financieros de la red de Finect.