¿Qué pensarías si te pidiera 100 billones  de dólares por un café? ¿Y si fueras a cenar a un restaurante y durante esas dos horas se hubiera duplicado el precio? Lo sorprendente es que no han sido uno ni dos los países que han sufrido la "enfermedad del cero", casos en los que para comprar una barra de pan necesitaban llevar una maleta de billetes.

Hace ahora un año un buen amigo (y gran maestro) me regaló una gran lección de economía, se trataba de un billete de 100 billones de dólares de Zimbabue (100 trillions). Sí, sí, vamos a verlo de forma más gráfica añadiéndole sus ceros correspondientes: 100.000.000.000.000 dólares. Jamás pensé ver tantos ceros en mi vida en un billete, y mucho menos que tantos ceros pudieran ser lo equvalente a 5 dólares americanos. 

Dólar zimbabwe

Fuente de la imagen: Fronteras

Un año después esta mañana he visto otro de estos billetes, cuyo valor como lección económica es incalculable, y hablando del tema me han pasado un artículo muy interesante del blog Fronteras. En este post se habla de 5 casos en los que el papel llegó a valer más que el propio billete, hasta el punto de encontrar curiosidades como este cartel en Zimbabue:

Fuente: Fronteras

Estos son las 5 grandes locuras a las que ha llevado la hiperinflación en distintos momentos del tiempo según Fronteras :

5. Grecia entre los años 1943 y 1945: El país vivió una gran pérdida de valor de la moneda griega durante la ocupación nazi en la II Guerra Mundial, financiándose el déficit a través de la impresión de billetes. Si bien en 1938 un billete cambiaba de mano cada 40 días, en en 1944 los billetes se intercambiaban cada 4 horas y los precios se doblaban cada 4 días. En octubre de 1944 la inflación mensual llegó a alzanzar el 13.000%.

Fuente: Fronteras

4. Alemania entre los años 1922 y 1923: El origen de esta hiperinflación la encontramos en las reparaciones de guerras tras la I Guerra Mundial y la compra de divisas en el mercado internacional para pagarlas. Si el equivalente del dólar en 1919 eran 8 marcos, a finales de 1922 un dólar equivalía a 8.000 marcos. Durante el año 1923 el país sufrió tasas de inflación de 30.000% mensuales, lo que equivale a multiplicar los precios por 10 cada diez días. En el artículo ponen un ejemplo muy claro: en 1922 una barra de pan costaba 600 marcos, y a finales de noviembre de 1923 esa misma barra de pan valía ya los 200.000 millones de marcos. Tal cuál, imaginaros la cara que se nos quedaría si nos pidieran 200.000 millones de una divisa por algo tan básico.

Fuente: Fronteras

3. Yugoslavia entre los años 1993 y 1995: Otro gran caso de bestial inflación provocada por los enormes déficits pagados a través de la impresión de dinero de manera artificial. El ejemplo que cita es el tipo de cambio con el marca alemán, que por suerte ya estaba a precios razonables, en noviembre de 1993 un marco equivalía a 1 millón de dinares, y a finales de diciembre de ese año ya se cambiaba por 3 billones de dinares. Se llegó a una situación en la que los precios se duplicaban cada 34 horas, y en enero de 1994 se llegó a registrar una inflación mensual del 330.000.000%. Durante estos años los precios subieron un 5.000.000.000.000%.

Fuente: Fronteras

2. Zimbabue entre los años 2006 y 2009: La impresión masiva de monera para pagar a funcionarios y ejército, junto a la corrupción y las políticas agrarias erráticas, llevaron al país ante otra situación surrealista de inflación. Primero se multiplicaron los precios por mil, motivo por el que se decidió introducir una nueva moneda, el "nuevo dólar", que equivalía a mil dólares antiguos. Pero en 2008 el gobierno decidió imprimir billetes de 10 millones de dólares y ahí empezó a armarse de nuevo... Los precios se doblaban cada 4 días, en julio ya se estaban imprimiendo billetes de hasta 500 y mil millones de dólares, hasta el punto de llegar a una tasa de inflación mensual que sumaba los seis ceros, cada mes los precios se multiplicaban por 80 mil. Como ejemplo el autor cita que una cerveza podía costar a las cinco de la tarde 100 mil millones de dólares, y a seis valer 150 mil millones. Aquí no se quedó la cosa, los precios siguieron duplicándose cada 24 horas, hasta el punto de que la tasa de inflación más alta vista en Zimbabue fue de 796.000.000.000%. 

1. Hungría en 1946. La hiperinflación en el país llegó tras la II Guerra Mundial, cuando el gobierno imprimió toneladas de papel para pagar las deudas del país por las reparaciones de la guerra. El ejemplo que cita el autor es este: Si en 1941 una barra de pan costaba 1 peng, en julio de 1946 una rebanada costaba 6 mil millones de pengs. Los precios llegaron a actualizarse cada horas o menos, los salarios se pagaban cada 4 horas y en siete meses el poder adquisitivo de los salarios se redujo en un 85%. En julio de 1946 la inflación fue de 41.900.000.000.000.000%! 

Billete de 100 trillones de Pengs. Fuente: Fronteras

Argentina es otro país que ha sufrido en distintos momentos hiperinflación, en concreto cuatro procesos, hasta que al fin fue controlada en 1991. ¿Deberíamos temer una quinta o quizás deberíamos mirar antes a Venezuela?