Que es Jackson Hole y por que es importante

Jackson Hole, Wyoming. Un profundo valle en el estado menos poblado de Estados Unidos que esconde entre sus laderas una de las cumbres sobre economía más importantes. El Banco de la Reserva Federal ha sido anfitrión de un simposio anual de política económica desde 1982, celebrado en este enclave natural. 

Tal vez años atrás estuvieses al tanto de las decisiones adoptadas en esta cumbre y su importancia. O tal vez no y es la primera vez que oyes hablar de este lugar y de este acontecimiento, que en su edición de 2021 se celebrará entre el 26 y el 28 de agosto

¿Qué es Jackson Hole? ¿Cuál es su importancia para la economía mundial? ¿Cómo afectan las decisiones tomadas en Jackson Hole a la economía y finanzas de las familias? 

Qué es Jackson Hole

Para ser exactos, el lujoso hotel Jackson Hole Lodge acoge esta reunión anual organizada por la Reserva Federal (Fed), el supervisor de los mercados de Estados Unidos. Acuden al encuentro representantes de los principales bancos centrales del mundo, académicos y algunos banqueros de Wall Street

Aunque tiene lugar en Jackson Hole desde 1982, hubo cuatro ediciones previas en Kansas City, desde 1978. De hecho, la ubicación inicial es el motivo por el que la Fed de Kansas City sigue ejerciendo de anfitriona. El cambio de ubicación, según los entendidos, se debió a que Jackson Hole podía ser un anzuelo para atraer a Paul Volcker, durante décadas presidente de la Fed y un aficionado a la pesca de la trucha, un pez abundante en la zona. 

Volcker asistió por primera vez en una edición que trató las “Cuestiones de política monetaria en la década de 1980”, pero como invitado. El primer presidente de la Fed en dar una ponencia en Jackson Hole fue Alan Greespan, protagonista de la cumbre durante décadas (estuvo al frente de la institución con cuatro presidentes de EE UU distintos en la Casa Blanca). 

¿Qué decisiones se han tomado en Jackson Hole? Entre las más recientes el entonces presidente del Banco Central Europeo (BCE) Mario Draghi fijó las directrices del programa de expansión cuantitativa: un plan de compra de deuda privada y sobre todo pública de emisores de la eurozona en mercados secundarios, donde inversores de todo tipo compraron y vendieron títulos ya emitidos por los países. Esta política buscaba atraer la atención hacia inversiones más rentables que la deuda pública.

El año pasado Jerome Powell, el actual banquero al frente de la Fed, anunció en la reunión (telemática) de Jackson Hole un cambio en la forma de definir los objetivos de inflación y empleo de la institución; más flexibles y con el objetivo de “lograr una inflación promedio del 2% a largo plazo”. Un mensaje que ha seguido lanzando al mercado para dejar claro que no habrá decisiones precipitadas a la hora de retirar los estímulos monetarios extraordinarios de los últimos años. 

¿Qué ha pasado en Jackson Hole en 2021? 

La fumata blanca a la retirada de estímulos monetarios y la reducción de compra de deuda este año ha quedado en el aire después de escuchar a Jerome Powell.  El presidente de la Fed ha dejado la puerta abierta a comenzar una retirada porgresiva de los estímulos en el último trimestre de este año. El banquero central fue más certero al negar que esté próxima una subida de tipos de interés para atajar los altos niveles de inflación, en máximos de más de una década en EE UU. 

Este movimiento de levantar estímulos se conoce en el argot financiero con el nombre de tapering: la retirada progresiva de los incentivos económicos de la Fed para estimular el crecimiento económico y la creación de empleo. Supondría quitar poco a poco el pie del acelerador en la compra de bonos de deuda pública norteamericanos y eliminar gradualmente el soporte artificial de oxígeno que el organismo ha imprimido los últimos años a la economía estadounidense (lo mismo han hecho otros bancos centrales en todo el mundo). 

Jeremy Lawson, economista jefe de la gestora Aberdeen Standard Investment, señaló minutos después de la alocución de Powell que, aunque los bancos centrales son ahora más transparentes que en el pasado, no lo han sido tanto en esta ocasión: "el discurso de Jerome Powell fue una prueba más de que la transparencia no significa claridad. Y el vacío que deja la ambigüedad de la Fed tiene un precio". Según Lawson, "a pesar de los funcionarios de la Fed se alinean para decir que el momento de reducir el programa flexibilización cuantitativa se está acercando, Powell siguió manteniendo sus opciones abiertas sobre el momento específico. Aunque reconoció que 'se ha cumplido la prueba de progreso sustancial para la inflación', siguió siendo más ambiguo sobre la prueba de empleo. El resultado es que todavía no sabemos con certeza si el taper comenzará este año". 

Días atrás, otros analistas y gestoras ya enfriaron la posibilidad de ver cambios de calado este 2021. "Este año, la atención del mercado se centra en los posibles indicios de tapering", comentaba Silvia dall’Angelo, economista senior de la gestora Federated Hermes. "Sin embargo, es poco probable que la Fed proporcione mucha información nueva al respecto por el momento. Las comunicaciones recientes, incluidas las actas de la reunión de julio, sugieren que el anuncio del tapering tendrá lugar en noviembre o diciembre", añadía dall’Angelo, que en cambio veía más probable que se abordasen otros temas, como la moneda digital del banco central (un proyecto en el que la Fed ha estado trabajando), cuestiones de estabilidad financiera, desigualdad y, posiblemente, formas de incorporar el cambio climático dentro del mandato del banco central.

Hans-Jörg Naumer, Director Global Capital Markets & Thematic Research de Allianz Global Investors, señalaba recientemente que “la solidez del mercado laboral está dejando sin argumentos la necesidad de mantener el rumbo expansivo, mientras las voces a favor del tapering se hacen cada vez más fuertes”. 

Por su parte, Paolo Zanghieri, economista senior en Generali Investments Partners, anticipaba los días previos a Jackson Hole que los últimos datos sobre el empleo de EE UU “respaldan la visión optimista de la Reserva Federal sobre la recuperación y refuerzan los argumentos de los halcones a favor de un inicio anticipado del tapering. La decisión final dependerá de los datos del mercado laboral de agosto y septiembre”.

¿Qué implicaciones tendrá el tapering en la economía y finanzas? Una de las características de los mercados financieros dicta que un cambio en una variable produce una reacción en cadena que afecta a varios activos. Cuanto más importante es la variable que cambia, más activos se ven afectados. Y cuanto más importante es el cambio, más profunda y duradera será la reacción. 

Jackson Hole Reserva Federal de EE UU

Cómo influye en la economía mundial

El tapering o cualquier otra decisión que pueda tomar la Fed en Jackson Hole tiene implicaciones globales. Una frase hecha habitual en el mundo económico dice que “cuando EE UU estornuda, el mundo se resfría”. Un buen ejemplo de la importancia que las decisiones económicas adoptadas por la primera potencia tienen sobre el resto del mundo. 

Más en un momento de la curva como el actual, en plena recuperación de la repentina crisis del coronavirus. El tapering supondría que la Fed deshaga los pasos andados en tres ámbitos durante la emergencia del Covid 19: rebaja de los tipos de interés hasta niveles próximos al 0%, aumento de la compra de activos y apertura de programas de crédito de emergencia.  

El objetivo de estas medidas es ofrecer una política monetaria acomodaticia, relajando las condiciones financieras al aportar liquidez a los mercados y dando soporte directo de crédito a las familias, empresas, estados y gobiernos locales, explica Caixabank Research en un artículo reciente. 

Cómo influye en tu economía familiar

Como decíamos, en Jackson Hole se reúnen responsables de los mercados y de los mayores bancos centrales del mundo. No solo la Fed aprovecha esta reunión de altos vuelos para hacer anuncios. Mencionábamos el caso del BCE en 2014. 

El efecto arrastre de un cambio del banco central estadounidense es elevado. Y puede llevar a otros bancos centrales a replicar sus movimientos. Los cambios de los bancos centrales, como el BCE para el caso español, pueden tener una gran influencia en la economía familiar. Tienen efectos en que una persona llegue a fin de mes o tenga más facilidades o problemas para conseguir un crédito hipotecario, o que los intereses que deba devolver a su banco sean más o menos altos. 

A continuación aparecen recogidas algunas situaciones financieras de las familias y personas que se ven influidas por las decisiones que se adoptan en reuniones como la de Jackson Hole. 

Las familias que quieran comprar un piso

Las hipotecas tienen en estos momentos tipos de interés, tanto fijos como variables, muy bajos. Las familias que contraten en las condiciones actuales una con un tipo estable se ahorrarán mucho dinero. En 2006, si una familia se endeudaba por 150.000 euros a un plazo de 25 años, el tipo de interés más frecuente era del 5%. Un nivel históricamente normal. En cambio, con los tipos reducidos de los últimos años (actualmente los bancos las ofrecen con una TAE de en torno al 2,5%) y con el EurÍbor en negativo, el ahorro familiar es mayor. Finect cuenta con una calculadora para estimar los costes de una hipoteca y saber en qué condiciones te conviene contratarla.

¿Hipoteca a tipo fijo o a tipo variable?

 

Personas hipotecadas

Quienes tengan una hipoteca a tipo variable se han beneficiado en los últimos años del Euribor en negativo. Ahora bien, si la Fed decide rebajar los estímulos y otros bancos centrales le siguen y cambian su política monetaria acomodaticia, las cosas cambiarán. Acceder a créditos y en general a financiación será más caro.

Créditos personales

Como parte de las políticas expansivas y de estímulos, en Jackson Hole también se habla sobre cómo los bancos centrales han brindado líneas de crédito, tanto durante la recuperación de la crisis financiera de 2008 como para enfrentar la crisis del coronavirus. Por ejemplo, el BCE ha prestado durante muchos meses dinero a los bancos siempre y cuando éstos lo ofreciesen a familias y empresas. Es decir, ahora mismo hay bastante liquidez para emprender proyectos familiares. Una situación que puede cambiar dentro de unos meses, según las decisiones que salgan del encuentro de Wyoming. 

Los autónomos

Ese grifo de liquidez abierto durante los últimos tiempos ayuda también a los autónomos, capaces de encontrar facilidades para ampliar su negocio o renovar instalaciones. Las líneas de crédito han sido más accesibles que en otros tiempos, con mayores importes y tipos de interés más bajos. La subida de tipos de interés por parte de la Fed que vaticinan los analistas supondría un cambio para los autónomos estadounidenses. Y quién sabe si también para los europeos.