Fiel a su principio de innovación, Dunas Capital se adentra en el sector de capital riesgo o private equity con el primer, único y exclusivo fondo de fondos dedicado a inversiones en la península ibérica.

Se trata de un fondo con un objetivo de 100 millones de euros que invertirá en una cartera de entre 6 y 12 fondos primarios.

De esta forma, Dunas Capital abre la posibilidad de invertir en un activo que usualmente no está al alcance de muchos inversores por varios motivos:

1) Los importes mínimos exigidos por la mayoría de los fondos primarios que están operando en el mercado español son superiores a un millón de euros, y en muchos casos, superiores a 5 millones de euros.

2) El capital riesgo es un activo poco comprendido, e incluso distante para muchos inversores.

3) Se requiere un conocimiento profundo de los actores que operan actualmente en este mercado.

Rainforest Dunas Iberia Fund, es un vehículo registrado en la CNMV que permite al inversor, tanto institucional como privado, acceder al capital riesgo a pesar de los obstáculos antes mencionados.

Por un lado, ofrece la posibilidad de invertir a partir de 125.000 euros, siempre y cuando se haga a través de un comercializador autorizado, o a partir de 500.000 euros de forma directa. Con ello se permite el acceso a una cartera diversificada de fondos de capital riesgo que de otra forma supondría una cuantiosa inversión.

En segundo lugar, permite al inversor novel en este activo probarlo sin comprometer una porción sustancial de su patrimonio, y por el camino ir entendiendo como opera en términos de desembolsos, comisiones y plazos.

Y en tercer lugar facilita la inversión en un mercado compuesto por numerosos actores y que requiere un conocimiento previo de lo que ofrece cada cual, su estrategia de inversión, desempeño histórico, etc.

En definitiva, un fondo de fondos como Rainforest Dunas Iberia Fund, ofrece una oportunidad única de diversificar las carteras de inversión de personas, fondos de pensiones o instituciones que hasta ahora han concentrado el grueso de sus activos financieros en instrumentos tradicionales

El éxito de un fondo de esta naturaleza descansa en la capacidad del gestor, en este caso Dunas Capital, de entender el entorno competitivo del sector en el que invierte, a través de la interacción permanente con cada uno de los gestores que están operando en España y Portugal y a través del análisis en profundidad tanto de las estrategias como del rendimiento de estos.

2019 se presenta como un año interesante para explorar esquemas de inversión novedosos, en activos que tengan baja correlación con el ciclo económico y con la volatilidad de los mercados cotizados. Los fondos de capital riesgo existentes en la península ibérica concentran sus inversiones en empresas de tamaño medio, componente central del dinamismo de las economías de España y Portugal.

Los últimos 10 años se han caracterizado por dos periodos de tendencia muy marcada: Primero una crisis financiera prolongada y de efectos nefastos para los mercados, seguida por una recuperación robusta apalancada en reformas estructurales de la economía. Ante una previsible desaceleración del crecimiento económico a partir del presente año, serán las empresas mejor preparadas para competir, tanto a nivel nacional como internacional, las que generarán los retornos mas atractivos para los inversores y con el menor riesgo.

La condición de inversión a largo plazo del capital riesgo obliga al capital a ser paciente y a apostar por la capacidad de los gestores de cada fondo de crear valor a través de mejoras en la eficiencia, el gobierno corporativo y el crecimiento internacional de las empresas en las que invierten. Para que estas mejoras puedan materializarse, se requiere una media de entre 5 y 6 años de inversión por empresa. Una vez logradas las mejoras operativas, la gestora buscará una desinversión o salida de dicha empresa a un valor superior al de la inversión inicial.

Un fondo de fondos como Rainforest Dunas Iberia Fund permite obtener un grado de diversificación difícilmente alcanzable a través de una estrategia individual, lo cual constituye la estrategia perfecta para preservar el capital. Estadísticamente está comprobado que, a diferencia de las inversiones directas en empresas o de las inversiones en un solo fondo de capital riesgo, un fondo de fondos tendrá una probabilidad prácticamente nula de pérdida del capital invertido.