En estos momentos de volatilidad e incertidumbre en los mercados financieros, las gestoras deben dedicar gran parte de su tiempo a gestionar el riesgo. Algunas ya lo hacen en los fondos de retorno absoluto que manejan, al entender que calibrar con precisión cuáles son los peligros del mercado resulta vital a la hora de preservar el capital. Tal es su importancia que, según León Bartolomé, managing director de BBVA Asset Management, su firma llega a emplear el 50% del tiempo del que dispone al estudio de aspectos relacionados con esta cuestión. 
  
En la IV Conferencia Anual celebrada por la gestora en Madrid, Bartolomé ha puesto en valor el gran esfuerzo que sus gestores están realizando a la hora de medir el riesgo, cuantificar la exposición real de las carteras al mismo y conocer en profundidad la línea de negocio con el fin de poder gestionarlo de la manera más eficiente posible. De este modo –señala- el modelo de negocio tiene que estar relacionado con la propia gestión del riesgo. 
  
No obstante, el director de inversiones de BBVA AM también considera que es necesario dotar a la gestión de una mayor flexibilidad. “El mercado está cambiando y, en consecuencia, es muy importante que los gestores se adapten rápidamente a las nuevas circunstancias”, asegura. A su juicio, el objetivo último que se marca en la gestora sería lograr sacar el mayor rendimiento posible a sus fondos evitando en la medida de lo posible una volatilidad que, actualmente, cifran en sus productos entre el 3,5% y el 4%. 
  
Pero… ¿dónde lograr esa rentabilidad? Para el director de inversiones de Latam en BBVA Bancomer AM, Jorge Unda, las oportunidades de inversión más atractivas están en las economías del cono sur donde, a su juicio, “el mercado sobrepondera Brasil e infrapondera al resto de economías de la zona”. Y es que, en su opinión, el crecimiento económico superior al 4% que se prevé en la región para el próximo año, unido a la aparición de una incipiente clase media y a la importante contención que está registrando la inflación elevan el atractivo de sectores como el energético o el de consumo. 
  
Asimismo, Unda también ve interesante la renta fija emergente. “Aunque, al igual que sucede en los países desarrollados, las economías de la zona están inmersas en un proceso de desapalancamiento, su margen de maniobra es mayor”, señala. A todo ello, hay que añadir la fuerte contención que está experimentando la inflación en Latinoamérica, una situación que deja manos libres a los bancos centrales en el desarrollo de sus políticas monetarias. 
  
Paloma Piqueras, consejera delegada de BBVA AM en España, destacó que a nivel global la industria de la gestión recuperó los niveles de activos anteriores a la crisis, gracias al empuje de Asia. “En Europa se logró recuperarlos en mayo, aunque desde junio el sector ha sufrido salidas debido a la volatilidad por la crisis soberana europea”. Sobre la caída de la industria española, con seis años consecutivos de descensos, Piqueras lo explica por el perfil conservador del cliente, lo que provocó que en muchos casos no estuviera en el producto adecuado. No obstante, considera que la industria de la gestión a nivel global puede crecer a tasas del 7% a largo plazo debido a factores demográficos, a la necesidad de ahorro a largo plazo para la jubilación y al mayor peso que debe tener el mercado institucional.