Principales catalizadores y situación semanal de los mercados, del 11 al 15 de enero de 2016

Cierre semanal

El año 2016 ha comenzado de la peor manera posible para los mercados de renta variable mundiales, que se han desplomado por las muchas incertidumbres que actualmente se acumulan sobre las expectativas de crecimiento económico global. De esta forma, hemos tenido fuertes retrocesos en todas las plazas bursátiles mundiales: el índice S&P 500 firmaba el peor arranque de sus casi 60 años de historia y retrocedía un 6% semanal. En Europa, la bolsa alemana sufría caídas semanales superiores al 8%, mientras que la periferia mostraba un mejor comportamiento relativo, aunque con retrocesos superiores al 6%, en el caso del Ibex 35. Japón también acusaba descensos de la misma magnitud, mientras que las bolsas de los países emergentes intensificaban su tendencia bajista, lideradas por la fuerte caída de las bolsas de Latinoamérica, que retrocedían casi un 9% en la semana. La volatilidad ha repuntado hasta el entorno del 27%, tanto en Europa como en Estados Unidos.

Los mercados de renta fija han actuado como activo refugio y los precios de los bonos soberanos han repuntado moderadamente. En cuanto al crédito corporativo, hemos visto ampliaciones de los diferenciales, que respondían así a la mayor aversión al riesgo, pero el crédito de mayor calidad cierra la semana con ligeras alzas, mientras que retrocede el segmento “high yield”.

Las divisas han mostrado mucha volatilidad durante la semana: el euro ha mostrado fortaleza, mientras que las divisas asiáticas se depreciaban claramente respecto del dólar. El yuan chino ha sufrido un fuerte retroceso semanal, el mayor desde los meses de verano.

Las materias primas acusaban las incertidumbres sobre el crecimiento mundial y tenían un mal comportamiento semanal, con la excepción del oro, que hacía valer su estatus de activo refugio y se revalorizaba un 4%. Especialmente llamativa ha sido la caída del crudo, de más de un 11% en la semana.

Índices Renta Variable, semana del 11 al 15 de enero de 2016

Los factores que están detrás de este comportamiento son varios:

  1. Dudas sobre el dinamismo económico en China, tras la publicación de un mal dato de PMI manufacturero de diciembre, que no parece anticipar una estabilización en el crecimiento chino. 
       
  2. También en China, los inversores dudan de la capacidad de las autoridades para frenar las turbulencias en los mercados de renta variable y divisa. En el caso de las bolsas, durante la semana pasada se cerraron los mercados el lunes y el jueves, en aplicación de la nueva norma que forzaba el cierre del mercado si se producía una caída máxima del 7% en una sola sesión. Esta regla fue suspendida el mismo jueves. En el mercado de divisas, existe mucha incertidumbre sobre el ritmo de depreciación del yuan en los próximos meses, tras constatarse una apreciable reducción del volumen de divisas internacionales en China.
       
  3. Las fuertes caídas de los precios del crudo, que siguen respondiendo principalmente a factores de oferta, en medio de una feroz competencia por ganar cuota de mercado, han generado mucha incertidumbre sobre su efecto sobre las expectativas de inflación, la solvencia de las emisiones de crédito “high yield” en Estados Unidos, los beneficios empresariales de los sectores energéticos y el posible colapso en los países productores.
       
  4. Agravamiento de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, tras la ruptura de relaciones diplomáticas entre Irán y Arabia Saudita y las pruebas nucleares por parte de Corea del Norte
       
  5. Por último, el proceso de normalización monetaria por parte de la Fed, junto con el aparente agotamiento de la capacidad de estímulo por parte del BCE y del BoJ, añaden incertidumbre adicional.

En cuanto a los datos macroeconómicos publicados durante la semana, destacamos la revisión de los PMI europeos del mes de diciembre. El PMI manufacturero se revisó al alza en el conjunto de la Eurozona, hasta niveles de 53,2 puntos, gracias a la buena evolución de Alemania e Italia. El IPC alemán, por otra parte, mostró mucha más debilidad de lo esperado, al situarse en niveles del 0,3% interanual, desde el 0,4% del mes de noviembre y el 0,6% estimado. El PMI compuesto de la Eurozona pasó de los 54,0 puntos a los 54,3. En España, el PMI se servicios decepcionó con una lectura de 55,1 puntos, desde los 56,7 anteriores. En la parte negativa, tenemos que destacar unas decepcionantes ventas minoristas en la Eurozona, que crecieron un 1,4% interanual en el mes de noviembre, frente al 2% que esperaban los analistas.

En Estados Unidos, los datos fueron más mixtos, destacando la decepción del ISM manufacturero, que sufrió un nuevo retroceso al situarse en los 48,2 puntos, desde los 48,6 anteriores. El ISM no manufacturero, por su parte, quedó también por debajo de las expectativas, al retroceder desde los 55,9 puntos a los 55,3. Los pedidos de fábrica estuvieron en línea y mostraron un avance del 0,2% en el mes de noviembre. En la parte positiva, volvemos a destacar el mercado de trabajo norteamericano: en diciembre se crearon 292.000 puestos de trabajo, muy por encima de los 200.000 esperados. Además se revisaron al alza en otros 50.000 empleos los dos meses anteriores. La tasa de desempleo se queda en el 5,0%, pero la tasa de participación mejora una décima, hasta el 62,6%. Los salarios por hora trabajada muestran estabilidad en el mes de diciembre, pero en tasa interanual pasan del 2,3% al 2,5%.

Durante el fin de semana, hemos conocido un IPC en China que se ha situado en el 1,6% interanual en el mes de diciembre, en línea con las expectativas del consenso de analistas.

Leer artículo completo de claves de la semana en bbvaassetmanagement.com...