Excepto por la protesta de una persona en forma de lanzamiento de confeti, no hubo sorpresas en la rueda de prensa del BCE de la semana pasada. Draghi confirmó que las compras de activos continuarían "hasta que veamos un ajuste prolongado en la tendencia de la inflación", descartando cualquier especulación sobre tapering en el corto plazo. 

A pesar de intensificarse los debates sobre un impago de Grecia y las noticias del acercamiento informal de los griegos al FMI para retrasar los pagos de intereses, las tires continúan reduciéndose. Las de los bunds alemanes se fueron a territorio negativo en los vencimientos a 9 años, mientras que las tires a 10 años estaban en el umbral de cero.

La pregunta que sigue en el aire es, con las tires todavía cayendo y el BCE sin poder comprar bonos por debajo de su límite del -0,2%, si los responsables de disñeñar y ejecutar las políticas tendrán que enfrentarse a una escasez de bonos gubernamentales europeos, así como cuánto tiempo pasará antes de que tengan que cambiar de estrategia.