Koala Capital Sicav ha cerrado el trimestre con un valor liquidativo de 15,8371 euros/acción, lo que supone una rentabilidad trimestral del -0.87% y un acumulado en el año del +2.60%. Desde inicio, Koala acumula una rentabilidad del +31.24% versus un +18.27% del índice Eurostoxx 50 Net Return.

Sentimiento inversor y mercados financieros

Mucha gente se hace hoy la misma pregunta, ¿viendo cómo la mayoría de los datos económicos globales están empeorando, incluso amenazando una posible recesión, es aconsejable tener mis ahorros en bolsa?

La reacción psicológica de un inversor/ahorrador que parecería lógica es reducir el riesgo de su cartera, vendiendo una parte de su inversión en renta variable y traspasándolo a un activo más seguro como son los bonos o los fondos monetarios.

De hecho, a nivel global, sólo durante 2019 los inversores han retirado -207.000 mill. de dólares de fondos y ETF de bolsa, incrementando su exposición en +368.000 mill. en fondos de bonos y en +476.000 mill. en fondos de activos monetarios a corto plazo.

La historia nos muestra que, en la mayoría de las ocasiones, ser “contrarían” a la opinión generalizada suele proporcionarte mucho mejores rendimientos. El comportamiento de “rebaño” no suele tener buenos resultados en bolsa.

Sólo en España los depósitos bancarios de los hogares, que no olvidemos rinden un 0%, suponen ya nada menos que unos 850.000 millones de Euros y aumentando. Si le sumamos los más de 250.000 mill. de depósitos de empresas que también continúan creciendo, alcanzamos una suma cercana a los 1,1 billones de euros de liquidez sin invertir y con una rentabilidad real, ajustada a inflación cercana al -2% anual.

En esta situación vale la pena referirnos a un episodio histórico que nos ayudará a entender como los mercados financieros y la economía muchas veces van en direcciones distintas.

André Kostolany (1906-1999), inversor bursátil y autor de algunos de los mejores libros históricos sobre mercados financieros, explicaba como a partir de 1948, tras la II Guerra Mundial, la economía de un país en reconstrucción como era Alemania, crecía a un ritmo altísimo durante muchos años, pero esto no se tradujo en alzas bursátiles. Este es un extracto del Blog Investorsconundrum.com, artículo de 2012:

“La expansión industrial alemana fue enorme y en 1958, diez años más tarde, la producción industrial per cápita era 3 veces superior a la de 1948.Como muy bien explicó Kostolany, en 1948 con la explosión industrial alemana, parecería que la bolsa debería haber subido mucho pero no fue así. La psicología era inmejorable, pero fallaba la segunda parte de la ecuación. El dinero no llegaba al mercado bursátil. Todas las inversiones se dedicaban a la producción en masa industrial y agrícola. Tampoco subieron los precios de las acciones en 1949, 1950 ni en 1951, ni en 1952 desesperando a los inversores. A partir de entonces se inició una nueva fase económica donde grandes empresas industriales alemanas salieron a bolsa para financiar todas sus enormes inversiones, inundando de papel al mercado y evitando nuevamente que la demanda de acciones fuera superior a la oferta, imposibilitando cualquier tendencia bursátil alcista.

El éxito de la liberalización económica alemana se debió a Ludwig Erhard, primer ministro alemán en asuntos económicos, nombrado por el jefe de la nueva república alemana Conrad Adenauer. Erhard era el artífice de todo el plan económico alemán de 1948, e incluso alcanzó el puesto de canciller de la republica alemana en 1966.

El Plan Marshall también ayudó a la economía alemana pero su impacto económico fue menor. Se estima supuso solo un 5% del total de rentas del estado alemán. Además, a Alemania se la obligó a pagar una cifra anual a los aliados por el coste de la guerra que los alemanes iniciaron y perdieron.

Por tanto, la economía alemana seguía creciendo a una velocidad de crucero, pero la bolsa estaba estancada. Pero la gran expansión económica provocó finalmente un gran recalentamiento económico y subidas de precios y Alemania subió los tipos de interés para enfriarla. Esta nueva política tampoco benefició a los precios bursátiles en un primer momento.

Una vez la maquinaría económica alemana se enfrió, el Bundesbank pudo bajar los tipos de interés. Fue entonces cuando llegó el escenario más favorable para la bolsa, con el coste del dinero muy bajo y con menos dinero dedicado a las grandes inversiones industriales. El dinero finalmente llegó a la bolsa, y al juntarse la psicología positiva con dinero, finalmente vino una explosión bursátil.”

Puedes consultar la carta trimestral completa haciendo click aquí