El año pasado fue un año difícil para los inversores. La decepción en el crecimiento global y el menor flujo de efectivo fueron factores que propiciaron este contexto pesimista.

No obstante, estos componentes continuarán influyendo en los mercados durante los próximos años. A continuación, hemos identificando tres temas clave que resultarán importantes para los inversores durante 2019:

Fin de la expansión cuantitativa

En 2019 esperamos que la liquidez global se reduzca. La razón principal son las políticas que van a seguir los bancos centrales. Por su parte, la Reserva Federal va a vender parte de los bonos que compró en su momento. Por otro lado, el Banco Central Europeo ha anunciado que pone fin a la compra de deuda. El Banco de Japón será el único que seguirá contribuyendo al sistema financiero

Esto es importante porque, a medida que la liquidez se retira del sistema, desaparece un importante apoyo para los mercados. De hecho, los primeros efectos de esta tendencia ya se estaban viendo en los mercados emergentes durante 2018. En 2019, parece que se intensificarán. 

Los emergentes están de moda

Si tenemos en cuenta el punto anterior esta afirmación puede parecer extraña, pero creemos que los mercados emergentes pueden volver a irrumpir con fuerza en 2019, sobre todo, si las subida de tipos de la fed se detiene. Además, hay motivos para creer que el dólar se va a depreciar, por lo que sería un alivio para aquellos inversores que están interesados en la financiación en dólares.

Otro motivo para apostar por emergentes en 2019 es que el precio de los activos ya están descontando los peores escenarios. No obstante, no hay que perder de vista los indicadores macroeconómicos, sobre todo, los de China. La incertidumbre sobre la guerra comercial sigue siendo una amenaza pero no hay motivos para esperar una contracción.

Presión populista

Sin el motor de EE.UU. o China, el crecimiento global tiende a caer. En cualquier caso, el punto clave es que los gobiernos que buscan  crecimiento ofrecen una solución rápida a través de un recorte de impuestos, un aumento del gasto público o la regulación (por ejemplo, aumentando el salario mínimo). Algunas de estas medidas están justificadas, pero otras son una respuesta de los gobiernos a las presiones populistas.

En la siguiente infografía os detallamos todos estos escenarios: