El Acuerdo de París de 2015 fue un hito en la batalla contra el cambio climático. En ese momento, la mayoría de los países del mundo se comprometieron a adaptar sus modelos económicos con el fin de limitar el aumento de la temperatura global por debajo de los 2 ºC. 

Mitigar los efectos del cambio climático no sólo va a transformar todos los aspectos de la economía mundial, sino que se van a destinar billones de dólares de inversión cada año a esta causa. Además, las implicaciones políticas están enfocadas en el largo plazo y afectarán a todas las industrias de manera progresiva. En este sentido, dicha transformación crea oportunidades para los inversores.

Los siguientes cinco gráficos explican algunos de los temas más relevantes en torno al cambio climático, dónde creemos que estarán las nuevas oportunidades de crecimiento y por qué los inversores realmente necesitan preocuparse.

Gráfico 1: para alcanzar la meta de los 2ºC se necesitan muchos cambios, y estos cambios deben implementarse más rápido

En Schroders contamos con el Climage Change Dashboard que nos permite analizar una serie de indicadores diferentes, como la acción política y la producción de combustibles fósiles, para medir el progreso mundial en el logro del objetivo de los dos grados. Actualmente, muestra que estamos en el camino hacia un aumento de 3,8 grados, por lo que todavía queda mucho por hacer.

Gráfico 2: el aumento de los precios del carbono está incentivando a las compañías a utilizar fuentes de energía alternativa más sostenible

Tras la crisis financiera global, los precios del carbono cayeron a medida que la producción industrial se debilitaba y había un superávit masivo de créditos en este producto. Así, su precio rebotó en torno hasta alcanzar los 5 euros durante varios años. No obstante, no fue suficiente para incentivar a las empresas a cambiar su comportamiento.

Sin embargo, tras la reforma del sistema en 2018, el precio de este material se ha cuadruplicado. Ahora, se encuentra en un punto de inflexión importante, ya que, debido a su precio, las empresas se ven incentivadas a utilizar una fuente de energía alternativa y más sostenible.

Gráfico 3: ¿Qué debe suceder para alcanzar el objetivo de 2 grados?

Para alcanzar los objetivos actuales será necesario reducir en un 80% los gases de efecto invernadero per cápita en los próximos 30 años. Aunque esto afectará principalmente a industrias como la producción de electricidad y energía, también se verán perjudicadas áreas como la agricultura, la silvicultura, la edificación, el sector transporte y la infraestructura. Muchas industrias tendrán que cambiar drásticamente su perfil de emisiones, así como su modelo de negocio. No se trata sólo de construir unos cuantos parques solares y eólicos, sino que va a suponer una transformación radical de la estructura económica mundial.

Asimismo, también será necesario un desembolso de dos billones de dólares al año para invertir en negocios, servicios y tecnología.

Gráfico 4: Ahora mismo las energías renovables son la fuente de energía más barata

Con todo, hemos llegado a un importante punto de inflexión en el que las nuevas tecnologías, como la solar y la eólica, se han vuelto más baratas que la generación de energía térmica.

El cambio a las energías renovables no sólo es esencial en la lucha contra el cambio climático, sino que también tiene sentido desde el punto de vista económico.

Gráfico 5: el potencial de crecimiento del mercado de baterías para vehículos eléctricos es enorme

En este sentido, el uso de motores de combustión tendrán que ser eliminados casi por completo en los próximos 30 años si se quiere alcanzar el objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 80%. El mercado de los vehículos eléctricos (VE) se está asentando muy rápido. De hecho, en los próximos años, los vehículos eléctricos no sólo serán el medio de transporte más ecológico, sino también el más barato.

Esta expansión no sólo proporcionará nuevas oportunidades para las empresas que proveen los vehículos y las baterías, sino también para las que fabrican equipos especializados de prueba de baterías. También se necesitarán nuevas infraestructuras, como los puntos de recarga de vehículos eléctricos, que proporcionarán nuevas oportunidades de crecimiento.

¿Cómo aprovechar las oportunidades derivadas del cambio climático?

El Schroder ISF Global Climate Change Equity es un fondo global de gestión activa que invierte en empresas que, en nuestra opinión, se beneficiarán de la transición hacia una economía baja en carbono y que lideran el cambio en las siguientes áreas:

  • Energía limpia
  • Transporte sostenible
  • Recursos medioambientales
  • Empresas líderes en bajas emisiones
  • Eficiencia energética

El cambio climático va a afectar a todas las empresas por lo que el fondo no se limita a invertir en determinados sectores, si no que buscamos oportunidades globales y diversas. De esta manera podemos construir una cartera diversificada compuesta por diferentes empresas de distintos sectores, todas ellas vinculadas al cambio climático. Eso sí, excluimos a las empresas que poseen reservas de combustibles fósiles. Invertir en cambio climático no fruto de una moda o algo que hayamos empezado a hacer recientemente. El Schroder ISF Global Climate Change Eq lleva cosechando éxitos desde 2007 y ha sido uno de los fondos pioneros en su campo. Durante este tiempo, nuestra filosofía y nuestro método no han cambiado.