Cada vez que sale la noticia de que nuestros gobernantes han roto la hucha de las pensiones para pagar las extras, como este fin de semana, nos echamos todos las manos a la cabeza. Y, en realidad, eso está bien. El problema es que sólo lo hagamos en ese momento. 

El sistema de pensiones no da más de sí, por una cuestión muy básica, que he intentado reflejar en este gif a continuación con datos de PopulationPyramid: La generación del baby boom en España se va acercando peligrosamente a la jubilación... Y las que vienen son mucho menos numerosas.

Y, además, por suerte, cada vez vivimos más años y en mejores condiciones, lo que alarga nuestra esperanza de vida. 

Es cierto que hay otros factores que influyen en mayor o menor medida, como la mejoría del mercado laboral, los salarios o la productividad, pero ninguno influye con mayor inercia que la demografía en este sistema tipo ponzi que tenemos, en el que los trabajan ahora pagan lo de sus mayores, hasta que alguna generación (la mía seguro) se acabe quemando con esta patata caliente. 

Vean como va subiendo en el gif la generación del baby boom según pasan los años. ¿Quién les pagará a ellos su pensión? ¿Los poquitos (comparativamente) que vienen por detrás?

 

Puede verse como un drama que nos quedemos sin dinero en la hucha de las pensiones, pero en realidad, creo que será una oportunidad para que la clase política deje de ignorar este problema.

Al ser un problema de largo plazo, que queda fuera de su esquema de incentivos de 4 años, sólo pasará a primer lugar y se abordará si se convierte en un evento de corto plazo. Y parece que eso pasará por la vía del agotamiento de la hucha de las pensiones en esta misma legislatura. Tanto por el propio sistema en sí, como por los activos en los que puede invertir, ahora sin rentabilidad alguna.

Mientras tanto, el que pueda, que ahorre o invierta lo que pueda.