Que son los bonos, tipos y como invertir

Los bonos son un tipo de producto financiero del que seguro habrás oído hablar más de una vez, pero, ¿sabes exactamente qué son los bonos? ¿Qué tipos hay o cómo invertir en ellos?

Vamos a ver todo lo que necesitas saber de estos productos de renta fija de tal forma que al final de este artículo puedas saber si los bonos son para ti o no.

Qué son los bonos y cómo funcionan

Un bono, también llamado título de deuda, es la parte proporcional de una deuda emitida por una entidad pública, el Estado o una empresa privada de tal forma que recauda fondos para financiarse.

Una forma sencilla de verlo es que los inversores juegan un papel similar al del banco, prestando dinero con el fin de cobrar intereses y recuperar su inversión al finalizar el plazo (en el caso de algunos tipos de bonos). Por eso, el inversor también se convierte en acreedor.

Los bonos son un activo de renta fija del que conocemos de forma anticipada cuál es el retorno de la inversión, es decir, conocemos esa devolución de la inversión al finalizar el plazo, así como el tipo de intereses que tendremos.

Eso sí, esto no quiere decir que los bonos sean instrumentos garantizados, ni una inversión sin riesgo, tal y como veremos más adelante.

Tipos de bonos

Existen diferentes tipos de bonos en función de sus características, pero comenzaremos por distinguir los dos grandes grupos:

1. Bonos emitidos por el estado o instituciones: Tipo de inversión basado en el sistema deuda, por el que se presta dinero a un gobierno a cambio de una tasa de interés que se ha acordado. Suelen ser bonos más seguros que los que emiten las empresas, pero también con una rentabilidad menor. Un ejemplo de bono del estado:

Inviertes 10.000 euros en un bono del estado a 10 años con un cupón (rentabilidad) anual del 4%. Esto implica que cada año el Estado te pagará ese 4% de tus 10.000 euros como interés y, cuando acabe el plazo de vencimiento determinado, te devolverá tu inversión inicial.

2. Bonos emitidos por empresas: Suelen ofrecer más rentabilidad que los bonos del estado, a la par que menor seguridad. Esta rentabilidad será mayor o menor en función de la solidez y crecimiento de la empresa que emite esos bonos.

Jeremy J.W. Cunningham, Fixed Income Investment Director de Capital Group, nos contó las oportunidades de inversión que ven desde la gestora en bonos corporativos.

Otros tipos de bonos:

  • Bonos canjeables: Se pueden canjear por acciones ya existentes de la empresa.
     
  • Bonos convertibles: Se pueden canjear por acciones de nueva emisión con una menor rentabilidad.
     
  • Bonos cupón cero: No se pagan intereses mes a mes, sino que se paga el acumulado en el momento del vencimiento.
     
  • Bonos de deuda perpetua: No llegan a vencer nunca, por lo que no retorna el capital invertido. Sin embargo, generan intereses de manera perpetua.
     
  • Bonos de caja: Los emiten las empresas para subsanar las necesidades de tesorería. Sí se retorna el capital invertido.
     
  • Bonos strips: Separa el valor del bono en cada uno de los pagos que genera, de tal forma que permite negociar por separado el dinero de los intereses y el dinero del capital.
     
  • Bonos sociales: Su objetivo es financiar proyectos con el objetivo de mitigar un problema social determinado.
     
  • Bonos verdes: Destinados a la financiación o refinanciación de proyectos ecológicos. Precisamente este mes de septiembre España ha emitido su primer bono verde: deuda a 20 años para proyectos medioambientales. El Ejecutivo ha identificado más de 13.600 millones de euros de gasto verde elegible.
     
  • Bonos ligados a la sostenibilidad: vinculados a la consecución o mejora de ciertas métricas ambientales, sociales y/o de gobierno corporativo.
     
  • Bonos ligados a la inflación: bonos cuyos rendimientos dependen del nivel de inflación que haya en el futuro. Nos ofrecen lo mismo que los bonos tradicionales, con la ventaja de que protegen el valor de nuestros ahorros.
     
  • Bonos basura: Son bonos de alto riesgo y baja calificación, que generalmente recompensan el riesgo con alto rendimientos. También conocidos como bonos High Yield, cuentan con una calificación crediticia que conlleva riesgo en la inversión por la elevada probabilidad de impago del emisor.

Cómo comprar bonos

Compra de bonos en el mercado primario

El mercado primario es aquel en el que la venta de bonos se efectúa mediante subastas. En este mercado los principales compradores son los bancos e inversores institucionales, además de algún inversor particular.

Compra de bonos en el mercado secundario

El mercado secundario sería el mercado en el que se venden los bonos que se adquirieron en el primario, facilitando el acceso a los mismos a los inversores particulares a través de un bróker.

Aquí puedes encontrar los mejores brókers online.

Cómo invertir en bonos

1. Fondos de inversión

Los fondos de renta fija que invierten en bonos, ya sean corporativos o estatales, te ayudan a tener una cartera diversificada. Pensemos que el mercado de renta fija es el más grande del mundo, en el que se emiten esos títulos de deuda en diferentes formas, entre ellas los bonos.

Dentro de los fondos que invierten en bonos podemos encontrar diferentes clasificaciones, por ejemplo:

Fondos Bonos Alto Rendimiento Global

Fondos Bonos Alto Rendimiento Asia

Fondos de renta fija de Deuda Corporativa

Fondos de bonos ligados a la inflación

Fondo que invierte en bonos Vanguard

El fondo más rentable de esta categoría de Fondos ligados a la inflación es VANGUARD EUROZONE INFLATION-LINKED BOND INDEX FUND, con una rentabilidad a 3 años del 4,82%, que invierte en bonos calificados con grado de inversión con un riesgo de incumplimiento relativamente bajo.

Y si eres de los que busca invertir con riesgo moderado, no te pierdas nuestro escaparate con los mejores fondos de esta categoría.

 

2. ETFs de bonos

Al invertir en bonos a través tanto de fondos como de ETFs, estos se van renovando constantemente, por lo que el capital se recupera o no dependiendo de la cotización de ese fondo o ETF y de reinvierten el cupón o lo pagan.

Los ETF de renta fija tienen grandes ventajas para quienes quieran añadir a su cartera de inversión una exposición a bonos líquida y diversificada, con transparencia y sencillez en los mercados globales de renta fija.

3. Bono individual

Se trata de comprar dentro de la plataforma de un bróker directamente ese bono del estado o empresa que se quiera. ¿Cuál es una de las diferencias más notables entre comprar bonos individuales o a través de un fondo o ETF? Si la empresa de la que has comprado bonos quebrase y tú los hubieses adquirido de forma individual tendrías más probabilidades de perder tu dinero, mientras que, si lo has hecho a través de fondo o ETF, todavía tendrías las otras empresas de ese fondo para mantener tu dinero a salvo.

Además, la principal ventaja de invertir en bonos a través de fondos o de ETF, frente a la compra de bonos individuales es la diversificación.

Ventajas y riesgos de los bonos

Por qué es positivo invertir en bonos

  • Seguridad: Se trata de un producto de inversión de renta fija, por lo que la seguridad es una de las ventajas. Esto no quiere decir que no tengan ningún riesgo, ni mucho menos, como veremos más adelante. Pero, como decíamos, sí conocemos de antemano la tasa de interés y el plazo en el que recuperaremos el capital.
     
  • Adquisición: Nos dan la posibilidad de comprarse de manera directa y sin intermediarios, lo que en ocasiones mejora la rentabilidad. Eso sí, hacerlo a través de fondos es también muy recomendable en cuanto a solidez de la inversión y seguridad.
     
  • Libre negociación: Nos dan la facilidad de recuperar parte de la inversión si así lo necesitásemos.

Sin embargo, los bonos y el resto de los activos de renta fija también tienen sus riesgos.

Riesgos de invertir en bonos

  • Riesgo de inflación: riesgo que corremos cuando la inflación sube por encima del cupón del bono, lo que haría que estuviésemos perdiendo dinero. Para minimizar este riesgo, los bonos ligados a la inflación son una buena idea.
     
  • Riesgo de crédito: riesgo al que nos enfrentamos cuando el emisor del bono no puede afrontar su compromiso de retornarnos el dinero.
     
  • Riego de mercado: riesgo que asumimos cuando suben los tipos de interés, disminuyendo así el valor del bono.
     
  • Riesgo de tipo de cambio: posibilidad de que el tipo de cambio afecte a nuestro bono si éste está denominado en una moneda distinta a la nuestra.

Diferencias entre bonos, letras y obligaciones del estado

Aunque solemos referirnos a los títulos de deuda pública del Estado español como “bonos”, no siempre lo son. También se emiten letras del tesoro y obligaciones. La principal diferencia entre los tres es el plazo de vencimiento.

  • Letras del Tesoro: títulos de renta fija a corto plazo: tres, seis, nueve y doce meses. Son de tipo “cupón cero”, por lo que no hay pago de intereses de manera periódica, si no que la rentabilidad es la diferencia entre el precio que pagamos al comprarlos y lo que nos embolsamos al venderlos.
     
  • Bonos del Estado: su plazo es entre dos y cinco años. El bonista recibe los intereses periódicamente al tratarse de un activo con un cupón fijo. Actualmente, el Tesoro público español emite bonos a tres y cinco años.
     
  • Obligaciones del Estado: su plazo de vencimiento es superior a cinco años, y cuentan con pago periódico. Concretamente, en España el Estado emite obligaciones a 10, 15, 30 y 50 años. 

Conclusión: ¿Para quién están pensados los bonos?

Después de ver todo esto sobre los bonos, nos preguntamos, ¿entonces? ¿Son para mí? Pues bien, estos productos son ideales para las personas que:

  • Buscan tener ingresos periódicos
  • Quieren diversificar la cartera
  • Cubrirse de las bajadas de la bolsa
  • Inversores más conservadores