que_hago_herencia_finectEl dinero tiene un precio muy alto. Y si nos llega caído del cielo el coste es incluso superior. Según los últimos datos del Consejo General del Notariado, en 2017 se registraron 42.987 renuncias a herencias, un 10,5% más que el año anterior. Estas cifras, aunque preocupantes, son incluso más si nos remontamos más atrás, pues desde 2007 las renuncias se han disparado un 289%. 

Está claro que recibir una herencia no es plato de buen gusto para nadie. Afrontar la muerte de un ser querido unido a los trámites burocráticos que todo ello conlleva puede causar emociones agridulces por muy grande que sea la cantidad que nos dejen. Este último es precisamente uno de los principales problemas para los herederos. Y es que las dificultades a las que estos se enfrentan para gestionar el recibo de una gran cantidad de dinero los puede llevar a abandonar y desentenderse de la herencia. 

Si estás leyendo esto y ese es tu caso te contamos cuáles serán los siguientes pasos y qué deberías hacer para sacar el máximo partido a ese dinero. 

Qué hacer al recibir una herencia

Supongamos que has recibido una herencia y, gran parte de ella, ha sido en metálico. Lo primero que tendrás que hacer será encargarte de los trámites y solucionar el tema de los impuestos. Una vez se haya liquidado y adjudicado la herencia y hayas pagado el impuesto de sucesiones podrás disponer del dinero. 

Si nunca has experimentado con los mercados financieros es posible que la palabra inversión no te venga a la cabeza en un primer momento. Lo más parecido a la inversión para ti será pagar deudas e hipoteca y dejar el resto del dinero en una cuenta para el futuro. Sin embargo, siguiendo este método tu dinero acabará perdiendo valor en el futuro debido a la inflación. Así que, si no quieres que tu patrimonio se reduzca a lo largo del tiempo, deberás valorar otras opciones que recomiendan los asesores financieros. Entonces, ¿por dónde empiezo?

 

1. Crea un fondo de emergencias con una parte del dinero

Si decidimos darle un valor añadido a nuestro dinero y queremos ponerlo a trabajar en los mercados, lo primero será asegurarnos de que contamos con cierta liquidez en caso de que surjan imprevistos. Por lo general, los expertos recomiendan apartar al menos una cantidad equivalente a entre tres y seis meses de nuestros costes de vida. Si estamos retirados, esta cantidad debería incrementarse hasta un aproximado de lo que gastaríamos a lo largo de tres años. De este modo, si surgen gastos imprevistos no nos veremos obligados a vender parte de nuestras inversiones en momentos inoportunos que nos lleven a sacrificar rentabilidades. 

Para mantener el dinero a buen recaudo sin afrontar prácticamente ningún riesgo una opción es hacerlo a través de una cuenta de ahorro remunerada. Otras alternativas podrán ser un bono o un depósito a corto plazo que nos permitan disponer del dinero en caso de lo que lo necesitemos de manera rápida.

2. Valora la tolerancia al riesgo y el horizonte temporal

El siguiente paso antes de decidir dónde vamos a invertir es valorar nuestra tolerancia al riesgo y nuestro horizonte temporal. Todo ello determinará el peso que tendrán en nuestra cartera de inversiones determinados productos como acciones, fondos, bonos, etc. 

Dependiendo de nuestra tolerancia al riesgo el peso de, por ejemplo, fondos de renta variable podrá ir desde un 20% a un 90%, dejando el resto para productos más conservadores. Por lo tanto, será muy importante definir tanto el nivel de riesgo que estamos dispuestos a asumir como el plazo al que queremos rentabilizar nuestro dinero. Si no tienes claro qué tipo de inversor eres, siempre puedes consultarlo en esta píldora para acudir sobre seguro. 

3. ¿Dónde invierto mi herencia?

Este es sin duda el punto más complicado. Cada perfil es diferente y cada situación de partida también lo es. Por lo tanto, tendremos que valorar en qué momento se encuentra nuestra economía familiar y tener claras cuáles son nuestras metas financieras.

¿Necesitamos invertir en algún activo a corto plazo? ¿Tenemos deudas cuyos intereses sean superiores a la rentabilidad que podríamos ganar invirtiendo? ¿Cancelo mi hipoteca? Y, a largo plazo, ¿me da miedo el momento de la jubilación? ¿Necesito un plan para complementar mi pensión cuando me retire? 

Por lo general, las rentabilidades anuales de carteras diversificadas suelen generar alrededor de un 7% o un 8%. Por lo tanto, si tenemos una deuda cuyos intereses sean superiores a dichos porcentajes estaremos perdiendo dinero si la mantenemos. En el caso de la hipoteca, también necesitarás hacer un análisis detallado de qué te conviene más. Aunque a largo plazo los cálculos suelen salir favorables para la opción de la inversión, es decir, mantener el préstamo hipotecario e invertir el dinero en otros activos, cada situación deberá estudiarse particularmente. No obstante, en este artículo puedes encontrar un análisis más detallado sobre si es mejor amortizar hipoteca o invertir

Si, una vez estudiado el corto plazo, queremos poner el foco en el futuro con parte de la fortuna heredada podremos estudiar diferentes opciones. Una de ellas serán los fondos de inversión, que nos permitirán acceder a todo tipo de activos y mercados de distintos lugares, además de contar con la seguridad de que están gestionados por expertos. 

Otra de las alternativas para garantizar nuestro futuro serán los planes de pensiones, que nos permitirán complementar nuestros ingresos cuando nos retiremos bien en forma de renta (recibiendo dinero de manera periódica), de capital (obteniendo el dinero de golpe) o de manera mixta. Una de las ventajas de los planes es que permiten desgravar en la declaración de la renta las aportaciones que realizamos, por lo que pagaremos menos de IRPF, aunque a la hora del rescate sí que tendremos que ajustar cuentas con Hacienda. 

4. Utiliza la estrategia del Dollar cost averaging

A la hora de comenzar a sacar partido a nuestro dinero tendremos que tener en cuenta dos cosas: la importancia de la diversificación en los productos que elijamos y el market timing. Este último puede jugar un papel relevante para los inversores experimentados, que podran operar en función de las fluctuaciones del mercado. Sin embargo, si no controlamos los tiempos en los mercados financieros y queremos rentabilizar nuestro dinero a largo plazo no será necesario dejarse llevar por el market timing. 

Y es que los mercados son volátiles por naturaleza y a lo largo de los años van experimentando subidas y bajadas, causando estrés para los inversores. Por lo tanto, si invertimos el dinero de una herencia, lo mejor será hacerlo poco a poco y no apostarlo todo de golpe.

A esto se le conoce como dollar cost averaging, una estrategia para inversores con menor experiencia cuyo principio es operar bajo una especie de precio medio que nos permita evitar pagar sobrecostes ante eventuales caídas. Es decir, se van invirtiendo de forma periódica pequeñas cantidades en productos que suelen seguir el comportamiento de determinados índices bursátiles sin considerar el punto en el que se encuentran los mercados. Así se evitan las emociones y los riesgos del market timing. 

5. Pide ayuda a un asesor financiero

Recibir una herencia siempre puede causarnos momentos de estrés. Si contamos con conocimientos financieros y sabemos cómo gestionar la fortuna es posible que podamos saber cómo empezar a actuar. Si, por el contrario, no somos unos gurús de las finanzas o recibimos un patrimonio que incluye una gran fortuna, unida a diferentes productos, negocios o propiedades, la cosa se complica. 

Es por ello que, en estos casos, lo más conveniente es recurrir a un asesor financiero. A través de estos profesionales podremos despreocuparnos a la hora de analizar las implicaciones fiscales que conlleva recibir una herencia. Además, nos podrán preparar un plan de asesoramiento que contemple los productos que necesitamos adaptados a nuestras metas y objetivos.