El dilema del prisionero es un caso muy conocido en la teoría de juegos, que es el estudio de cómo y por qué las personas cooperan o compiten entre sí

¿De qué trata esta teoría? En 1950 Albert W. Tucker describe una situación en la que dos prisioneros, sospechosos de robo, pasan a estar en custodia de la policía. Sin embargo, los policías no tienen suficientes pruebas para condenarlos de ese crimen, sólo para condenarlos por el cargo de posesión de bienes robados, que conlleva una pena mucho menor.

Si ninguno de ellos confiesa (cooperan entre sí), ambos serán sentenciados a la pena menor, un año de prisión cada uno. La policía los interrogará en salas de interrogatorio diferentes, lo que significa que los dos prisioneros no pueden comunicarse entre ellos (por lo tanto tendrán información imperfecta). La policía tratará de convencer a cada prisionero de que confiese el crimen, ofreciéndoles salir libres de inmediato, mientras que el otro prisionero será condenado a una pena de diez años. Si ambos prisioneros confiesan, cada preso será condenado a ocho años. A ambos prisioneros se les ofrece el mismo trato, ambos conocen las consecuencias de cada acción (información completa) y son completamente conscientes de que al otro prisionero se le ha ofrecido el mismo trato (por lo tanto la información es de conocimiento común).

Según esta situación, las personas racionales podrían no cooperar, hecho que afectaría negativamente para su propio interés. Al dar prioridad a sus necesidades personales, las personas, que actúan de manera racional, pueden obtener un peor resultados. 

Teniendo en cuenta el contexto de cambio climático, la cuestión del prisionero ha cobrado más relevancia que nunca. ¿Por qué ahora? Porque esta situación nos ayuda a entender por qué los países han retrasado sus acciones para mitigar el aumento de temperatura, pese a que las advertencias de los científicos son muy claras desde hace mucho tiempo. 

A estas alturas, sabemos que el cambio climático es un problema que nos concierne a todos y que, por supuesto, requiere la colaboración global de personas, empresas y organismos. Este problema afectará a las generaciones futuras. Las acciones necesarias para paliar los efectos de este fenómeno son muy exigentes y la mayoría de personas eligen que otros hagan el esfuerzo por ellos. Esto hace que el problema global siga sin resolverse. 

No obstante, podemos observar los primeros signos de cambio. Los costes que suponía adoptar ciertas medidas se han rebajado y los beneficios de hacer frente a los riesgos climáticos se han vuelto más tangibles. El resultado ha sido un aumento significativo de colaboración ciudadana, que decide renunciar a sus propios intereses en beneficio de la mayoría. 

Un claro ejemplo de este cambio de actitud es el aumento de las manifestaciones públicas para llamar la atención sobre el cambio climático a escala mundial. El movimiento de los 'viernes para el futuro' iniciado por la adolescente sueca Greta Thunberg dio lugar a más de 2.000 protestas en 125 países en un solo día, lo que demuestra la creciente demanda de soluciones entre los jóvenes.

Google busca el "cambio climático" a nivel global

Los datos de Google Trends también confirman la atención que atrae el cambio climático. El número búsquedas del concepto "cambio climático" ha seguido históricamente una tendencia plana, aunque con picos y puntos álgidos estacionales. También podemos observar un pico pronunciado durante la tan publicitada Conferencia de Bonn sobre el Cambio Climático en mayo de 2017. Pero en los últimos 12 meses las búsquedas sobre cambio climático han crecido de forma constante.

El tiempo dirá, pero creemos que se acerca un punto de inflexión. En la teoría del juego, la solución al dilema del prisionero cambia cuando se considera el tiempo y la repetición. A medida que cambian los costes y los beneficios, la colaboración se convierte en la solución óptima para los actores racionales. La visión de los niños en edad escolar y de las generaciones mayores en las calles, exigiendo acción, puede ser el principio de un cambio social. 

En Schroders contamos con varias herramientas que abordan el tema de la sostenibilidad en este momento de disrupción sin precedentes, incluyendo nuestro Dashboard sobre el Cambio Climático, SustainEx, y el fondo que lanzamos en 2007 para aprovechar las oportunidades derivadas de este fenómeno (el Schroder ISF Global Climate Change Equity).

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