Tras la última campanada y la entrada de un nuevo año, la lista de buenos propósitos se hace infinita: apuntarnos al gimnasio, comer más sano, ver más a la familia, hacer ese viaje soñado y ¿por qué no? poner nuestro dinero a trabajar.  Por ello, os damos algunos consejos de cara a la inversión y ahorro del patrimonio para que este 2019 consigáis todos vuestros retos.

¿Cómo enfrentarnos a un frenazo bursátil?

Hace poco, hemos rememorado el décimo aniversario del colapso de Lehman Brothers, uno de los mayores bancos de inversión estadounidenses. Este hecho conmocionó a los mercados globales y ya lo analizamos en este artículo.  Pero, ¿qué es una recesión? Se trata de un periodo prolongado de actividad económica reducida, generalmente producida por una caída en el PIB durante dos trimestres sucesivos.

¿Cómo nos preparamos?

No dejarse atrapar por la exageración mediática y pensar en el largo plazo

- Aprovechar las caídas para comprar

- La importancia del ahorro

Teniendo en cuenta este último punto, ¿por qué ahorrar es distinto a invertir? Cuando ahorras, la prioridad es mantenerlo en un lugar seguro y fácilmente accesible a corto plazo. No obstante, un riesgo mínimo trae consigo excasas rentabilidades, sobre todo cuando los tipos de interés se encuentran en niveles bajos. Por tanto, el ahorro no suele ser la mejor vía para construir nuestro patrimonio. La inversión tiene un objetivo diferente: aumentar el capital, depositándolo en activos con los que se puedan obtener beneficios.

Diversificar, diversificar, diversificar...

Los inversores con más experiencia aplican una fórmula para reducir ese riesgo: diversificación, que es lo mismo que distribuir el dinero en diferentes productos. La diversificación no evita que pierdas dinero pero sí que debería suavizar los altibajos que se puedan producir en los mercados.

Hay que tener en cuenta que:

- Invertir en pocas acciones para obtener rentas puede ser arriesgado, ya que pueden reducir sus dividendos o el precio de la acción puede caer. 

- Algunas zonas geográficas ofrecen rendimientos de dividendos más elevados que otras. 

- Las oportunidades sectoriales pueden variar mucho dependiendo de la zona geográfica. 

Otra forma de diversificar es incluir en nuestra cartera inversiones alternativas: materias primas, oro, azúcar, vino, vehículos clásicos, obras de arte, etc. 

Ojo con la rentabilidad, el riesgo y la edad

Conocer cuál es nuestra tolerancia al riesgo es fundamental. Normalmente, el grado de riesgo que un inversor está dispuesto a asumir depende de su propio carácter (algunas personas son más cautas por naturaleza), aunque también influyen otros factores como sus circunstancias económicas, la edad a la que invierte y el conocimiento que tiene del mercado en el que decide invertir. No hay que olvidar que a más riesgo más rentabilidad. Otro factor clave, cuando hablamos de riesgo, es la edad. 

Normalmente nuestras necesidades y lo que queremos obtener a través de nuestras inversiones evoluciona a lo largo de nuestra vida y, por lo tanto, es fundamental ajustar nuestras inversiones a estos objetivos también.