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Q&A: ¿Por qué el actual sistema de alimentación y agua está en crisis y qué impacto tiene en la inversión?
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Q&A: ¿Por qué el actual sistema de alimentación y agua está en crisis y qué impacto tiene en la inversión?

Nuestro sistema global de agua y alimentos está experimentando una serie de tensiones que se acelerarán en los próximos 10, 20 y 30 años ante el aumento de la población. Se prevé que la población mundial pase de los 7.000 millones de personas actuales a casi 10.000 millones en 2050 y, a medida que su poder adquisitivo aumente, empezarán a demandar una dieta más variada y de alta calidad, lo que supondrá una presión adicional sobre los recursos naturales.

Desde el punto de vista de la oferta, las presiones sobre el agua potable, la tierra cultivable y los recursos naturales también aumentarán y se agravarán debido a los patrones meteorológicos sin precedentes, ya que los efectos del cambio climático son cada vez más evidentes. Por todo ello, nuestro actual sistema de agua y alimentos no es sostenible y debe cambiar

A continuación, resolvemos las principales dudas sobre este tema y desgranamos las principales oportunidades de inversión:

¿Qué cambios estructurales serán necesarios para que ocurra esta transición?

Para garantizar la seguridad alimentaria, tendremos que producir prácticamente un 70% más de alimentos y de agua, reduciendo al mismo tiempo nuestras emisiones de carbono en dos tercios con respecto a los niveles de 2010. Además, hay que llevar a cabo todos estos cambios utilizando un 70% menos de recursos. Sin duda, no es una tarea fácil y es evidente que conllevará cambios significativos. Actualmente, hay tres cambios clave que permitirán esta transición:

·       Tenemos que ser mucho más eficientes en la forma de producir alimentos y reducir la brecha de producción. Si bien es cierto que necesitamos casi duplicar la productividad agrícola, también tenemos que hacerlo reduciendo significativamente la intensidad con la que se hace uso del agua y de los recursos para garantizar la seguridad alimentaria.

·       Tenemos que modificar nuestra dieta, ya que, al hacerlo, empezaremos a solucionar algunos de los otros retos de la sostenibilidad, como la regulación de biodiversidad, la contaminación, los residuos o las emisiones. En este aspecto, el consumidor juega un papel fundamental.

·       Tenemos que reducir los residuos y emisiones. Si esta parte no se corrige, se agotarán todo el presupuesto de emisiones de carbono del mundo para el año 2050.

Para más información resumimos las principales causas de esta crisis y sus posibles soluciones en esta infografía.

¿Cómo están apoyando los diferentes gobiernos dicha transición?

Ante la urgencia de estos cambios, la acción de los gobiernos será clave para acelerar la transición del sistema alimentario y del agua. La buena noticia es que cada vez vemos más iniciativas, no sólo en Europa, sino también en países como Malasia, donde están trabajando con los agricultores, con los distribuidores para reducir el desperdicio de alimentos después de la cosecha. Asimismo, la India ha prohibido los plásticos de un solo uso para hacer frente a los crecientes niveles de contaminación. Por su parte China se está centrando cada vez más en abordar los problemas relacionados con los residuos.

¿Cuáles son las oportunidades de inversión de la transición del sistema de agua y alimentos?

Actualmente, existen dos partes clave en las oportunidades relacionadas con esta temática de inversión. En primer lugar, hay oportunidades de inversión dentro de los factores estructurales a largo plazo para las empresas relacionadas la cadena de valor para la producción de alimentos y agua. Hablamos un amplio número de compañías que se dedican a un abanico amplio de sectores: desde los productores agrícolas hasta los fabricantes de utensilios para la agricultura, pasando por empresas que se dedican al procesamiento de alimentos, al envasado, la distribución, el reciclaje o la gestión del agua, entre otros. De hecho, se prevé que durante las próximas décadas se produzca un gran cambio en este aspecto y esto requerirá una reasignación de capital, tanto en términos de inversión de capital en infraestructura como en en la operativa. Si nos fijamos en las estimaciones de la FAO y la OCDE, se calculan que se necesitarán unos 30 billones de dólares de aquí a 2050 para mitigar el impacto climático de la agricultura y satisfacer las necesidades de agua del mundo. Por tanto, esto creará nuevos motores de crecimiento para las empresas que puedan asignar el capital en esta dirección de forma disciplinada.

En segundo lugar, se está observando una oportunidad cíclica debido al aumento de los precios agrícolas y el gran interés en la seguridad alimentaria. Así, la reciente inflación de los alimentos y la la crisis de Ucrania han acelerado tendencias que ya estaban latentes en el sistema. Y es que la seguridad alimentaria y la necesidad de diversificar los cultivos se ha vuelto muy importante. También se observa que los precios de los alimentos son más elevados y los precios de los productos básicos serán factores clave para incentivar que una gran cantidad de capital se asigne para resolver el problema de los alimentos y el agua.

En definitiva, las oportunidades de inversión son numerosas y fomentar dicha transición será clave tanto para el bienestar del planeta como para los inversores.

Información importante: Los puntos de vista y opiniones aquí contenidos son los Yashica Reddy, responsable de Renta Variable Global y Temática de Schroders, y no necesariamente representan puntos de vista expresados o reflejados en otras comunicaciones, estrategias o fondos de Schroders. Los sectores mencionados en este artículo no deben ser considerados recomendaciones de inversión. Este material tiene la intención de ser sólo para fines informativos y no tiene la intención de ser material promocional en ningún sentido. El material no pretende ser una oferta o solicitud de compra o venta de ningún instrumento financiero. El material no tiene la intención de proporcionar y no se debe confiar en él para la contabilidad, asesoramiento jurídico o fiscal, o recomendaciones de inversión. No se debe confiar en las opiniones y la información de este documento cuando se toman decisiones individuales de inversión y/o estratégicas. Las rentabilidades pasadas no son una guía para las rentabilidades futuras y es posible que no se repitan. El valor de las inversiones y los ingresos de las mismas pueden disminuir o aumentar, y los inversores pueden no recuperar las cantidades invertidas originalmente. Todas las inversiones implican riesgos, incluido el riesgo de una posible pérdida de capital. Se cree que la información aquí contenida es fiable, pero Schroders no garantiza su integridad o exactitud. No se debe confiar en las opiniones y la información de este documento cuando se toman decisiones individuales de inversión y/o estratégicas. Los dictámenes de este documento incluyen algunos pronósticos. Creemos que estamos basando nuestras expectativas y creencias en suposiciones razonables dentro de los límites de lo que sabemos actualmente. Sin embargo, no hay garantía de que se vayan a realizar previsiones u opiniones. Estos puntos de vista y opiniones pueden cambiar.

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