Con siete millones de fallecimientos, la contaminación es la cuarta causa de muerte en el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud. En España, el número supera las 10.000 al año. Este año, en la Semana Verde Europea, se ha puesto el foco en el objetivo de “aspirar hacia una contaminación cero”.

La Comunicación de la Comisión Europea estableció en su Hoja de ruta hacia una economía baja en carbono y competitiva para 2050 un marco para alcanzar la neutralidad climática de la Unión Europea. Lograrlo es posible, pero para ello, según la Energy Transitions Commission (ETC), el mundo necesita una profunda transformación del sistema eléctrico. 

Y para alcanzar ese objetivo se requiere una inversión de 66 billones de euros hasta 2050, según una alianza integrada por los líderes de 45 firmas energéticas industriales, bancos e instituciones. Pero, además de apostar por una inversión bajo criterios de sostenibilidad, algunas firmas confían en su poder para ir un paso más allá. 

Es el caso de JP Morgan Asset Management, la gestora internacional utiliza su poder en las juntas de administración de las compañías a las que pertenece para ejercer presión y actuar sobre el cambio climático. 

Un ejemplo se encuentra en una empresa de refinanciación, transporte y venta con sede en Estados Unidos, un sector con gran presión regulatoria. Con la ayuda de JP Morgan AM, esta compañía estableció un objetivo empresarial para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero por barril de petróleo equivalente procesado un 30% para 2030, con relación a los niveles de 2014.

Para ello, ha ampliado su programa de eficiencia energética, reduciendo sus  emisiones de metano y aumentando el uso de energías renovables. Y para valorar su progreso se ha acogido a un informe independiente y detallado.

Inversión ESG

Los inversores individuales podemos contribuir a estos actos con la selección de productos enmarcados bajo criterios ESG (ambientales, sociales y de buen gobierno, por sus siglas en inglés). En este sentido, JP Morgan AM permite componer una cartera totalmente diversificada.

Para la parte de la cartera más conservadora, el JPMorgan Funds – Global Bond Opportunities Sustainable Fund invierte títulos de deuda, con énfasis en los títulos de deuda sostenibles y los títulos de deuda emitidos por empresas y países que exhiben una mejora de sus características de sostenibilidad en cualquier lugar del mundo, incluidos los mercados emergentes. 

Para la parte mixta, el JPMorgan Investment Funds – Global Macro Sustainable Fund invierte en valores sostenibles de renta variable, títulos de deuda, emisiones de deuda pública y valores convertibles de países de todo el mundo. 

Los inversores que busquen un fondo de renta variable europea, el JPMorgan Europe Sustainable Equity Fund invierte con un objetivo de largo plazo, al menos, el 67% en valores de renta variable de compañías sostenibles, incluidas aquellas de menor capitalización, domiciliadas o que realizan parte de su actividad económica en un país europeo. 

Si se quiere tener posición en emergentes, el JPMorgan Funds Emerging Markets Sustainable Equity Fund busca el crecimiento del capital a largo plazo invirtiendo, como mínimo, un 67%, en valores de empresas sostenibles de mercados emergentes o compañías que exhiban una mejora de sus características de sostenibilidad.