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Invertir en ciudades en la era post covid: ¿prosperidad o éxodo rural?

Invertir en ciudades en la era post covid: ¿prosperidad o éxodo rural?

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En el contexto de confinamiento provocado por el Covid-19, la tecnología ha permitido que un gran número de personas trabajen desde casa, supliendo la necesidad de estar en una oficina a diario. Esto hace 20 años no habría sido posible, pero la pandemia actual ha acelerado la digitalización y el teletrabajo. Además, este nuevo contexto, muchas personas se han plateado un cambio de vida, buscando propiedades en las afueras de las grandes ciudades.

A pesar de ello, en Schroders creemos que las interacciones entre profesionales y clientes en los centros urbanos -las partes más conectadas de las ciudades- cobrarán una mayor importancia. Así, en lugar de disminuir el poder de las ciudades globales, estos cambios podrían ponerlas aún más en valor. 

De hecho, antes de la pandemia de Covid-19, la demanda de activos reales en las ciudades estaba cada vez más relacionada con la economía digital. Por ejemplo, mientras los centros comerciales tenían que cerrar sus puertas, los centros de datos y los almacenes se beneficiaban. Por otro lado, antes de que comenzara el confinamiento, la demanda de espacio de oficinas ya se estaba debilitando a medida que más empresas favorecían la conciliación y aumentaba el uso de oficinas flexibles (como los coworkings). Esta tendencia se ha acelerado.  

Y esto lo tienen muy en cuenta los gestores a la hora de realizar inversiones inmobiliarias, como vimos en esta entrevista con Hugo Machin, co-gestor del fondo Schroder International Selection Fund Global Cities Real Estate (Schroder ISF Global Cities Real Estate).

Los edificios tendrán otras funciones

La forma en que usamos los edificios en las ciudades globales cambiará, pero el núcleo urbano seguirá siendo vital para el funcionamiento eficaz de la economía de una ciudad global. Por ejemplo, los centros de investigación biomédica cercanos a las universidades cobrarán protagonismo. Y ciudades como Boston, líderes en investigación médica, ganarán aún más relevancia, dado el énfasis en la atención sanitaria y la investigación.

Por otro lado, el valor de los centros logísticos cercanos a las poblaciones grandes y ricas supera el valor de los puntos de venta. Las transacciones de las grandes empresas de Internet reflejan su necesidad de poder distribuir desde donde la gente suele comprar. Esto supone un cambio profundo en el uso del terreno.

Asimismo, con un mayor número de personas trabajando desde casa, no tendrá sentido que las empresas mantengan oficinas en ubicaciones secundarias o en lugares menos conectados, lo que conllevará que la demanda de este tipo de oficinas sufra un colapso. La mayoría de las empresas darán prioridad a sus oficinas en los lugares más conectados o utilizarán alternativas de oficina flexibles. 

La urbanización sigue siendo una tendencia a largo plazo

La urbanización es una tendencia a largo plazo que se ha acelerado desde los primeros días de la revolución industrial. Por ello, las ciudades siguen siendo la forma más eficiente para que los humanos vivan y trabajen. De hecho, continuarán siendo las impulsoras del PIB de los países y las regiones en los que se ubiquen.
Una de las principales ventajas de las ciudades globales es la posibilidad de que las industrias se agrupen, impulsando la eficiencia mediante el intercambio de conocimientos y experiencias. De hecho, la especialización de algunas ciudades globales puede concentrarse más, por ejemplo, en finanzas, medios de comunicación y tecnología. 

Sin duda, todos estos cambios, atraen capital externo (capital riesgo) creando una profecía autocumplida de inversiones y rentabilidad y, a su vez, generan un amplio abanico de oportunidades para las carteras.  

¿Cómo invertir en las ciudades globales?

El Schroder ISF Global Cities Real Estate tiene como objetivo proporcionar retornos a largo plazo invirtiendo en las compañías que poseen los mejores bienes raíces en las ciudades globales. Las características clave que reúnen estas urbes son: infraestructuras fuertes; universidades de prestigio, economías diversificadas; mano de obra cualificada, calidad de vida y oferta cultural. Invertir en bienes raíces dentro de estas ciudades ofrece exposición a una amplia gama de sectores y acceso a economías que se espera que superen los crecimientos medios nacionales.  El fondo, lanzado en 2005, ofrece exposición al mercado inmobiliario global de forma inmediata con la liquidez propia de los fondos de inversión y con unos costes de transacción más bajos en comparación con la inversión directa en activos inmobiliarios físicos.
 

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