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Perspectivas 2020 sobre Sostenibilidad: la importancia del Cambio Climático creará oportunidades para los inversores

Perspectivas 2020 sobre Sostenibilidad: la importancia del Cambio Climático creará oportunidades para los inversores

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El cambio climático está pasando de ser algo meramente "interesante" a tener un impacto real en las inversiones. A su vez, está impulsado por una creciente concienciación social, un marco normativo más exigente y una mayor presión a las empresas para que revelen los riesgos y oportunidades que presentan relacionados con el clima.

En este sentido, solo se ve la punta del iceberg de la inversión en cambio climático (que se está derritiendo rápidamente). En 2020 creemos que el cambio climático pasará de ser un simple tema de reflexión y empezará a marcar el paso de los mercados.

Hay tres razones principales que impulsan el paso del cambio climático de ser simplemente "interesante" a tener un impacto real en las inversiones.

- La creciente preocupación pública: Según el Estudio de Inversores Globales de Schroders que realizamos anualmente. En 2019, los inversores institucionales eligieron el cambio climático como el tema más prioritario con el que comprometerse, superando a la estrategia corporativa. Por otro lado, los inversores particulares dejaron claro que, para ellos, el planeta es más prioritario que cuestiones como la prosperidad y las personas..

Es cuestión de tiempo que estas preferencias comiencen a impulsar importantes flujos de patrimonio en inversiones relacionadas con el clima. Sin embargo, aunque el número de escépticos sobre el cambio climático ha disminuido de forma bastante drástica, aquellos que lo ven como una cuestión de inversión siguen siendo una minoría.

Aumento de la presión regulatoria: No sólo la opinión pública se ha preocupado por los desafíos que plantea el cambio climático. Los reguladores del sector financiero tienen el tema en su punto de mira y, aunque llevamos ya un tiempo de debate sobre los diferentes enfoques existentes, en 2020 veremos que el cambio climático entra formalmente en el marco de la regulación de las inversiones. Por ejemplo, la Autoridad de Regulación Prudencial (PRA) del Reino Unido ha introducido un test de estrés con respecto a la inversión en el cambio climático para las aseguradoras y los reguladores europeos han indicado que en breve seguirán el ejemplo.

Además, parte del paquete de financiación de la sostenibilidad de la UE consiste en garantizar que los riesgos y oportunidades medioambientales, sociales y de gobernanza (ESG) se incorporen a las estructuras de toma de decisiones de inversión. Con este tipo de presión regulatoria, no es difícil imaginar que se empezará a crear un impulso para que los inversores cambien sus carteras como resultado; después de todo, lo que se mide se gestiona.

Aumento de la demanda de divulgación de información corporativa: Las empresas están siendo presionadas para que informen mejor sobre los riesgos y oportunidades relacionados con el cambio climático. Lo podemos ver en el crecimiento del número de organizaciones que apoyan al Grupo de Trabajo para la Divulgación Financiera relacionada con el Clima (TCFD), que ahora asciende a 867 (a septiembre de 2019). Japón es el país con el mayor número de empresas que han aceptado realizar una divulgación en el marco de este grupo.

A medida que obtengamos más información, esperamos que los inversores se den cuenta de que el impacto colateral es mucho mayor de lo que habían previsto en un principio. Así, según nuestras propias estimaciones, las ganancias totales de la renta variable mundial podrían verse afectadas hasta en un 15% sólo por el riesgo de transición. Por lo que la diferencia entre los ganadores y los perdedores podría ser significativo.

El riesgo de transición se refiere al riesgo financiero que podrían resultar de cambios significativos en las políticas, la legislación, la tecnología y el mercado a medida que hacemos la transición a una economía global de bajas emisiones de carbono y un futuro capaz de hacer frente al cambio climático. Los sectores afectados van mucho más allá de las industrias extracción, de las que forman parte petroleras, gasistas y mineras,  y se extienden a las aerolíneas, a los fabricantes de materiales de construcción y las empresas industriales.

Sin embargo, los riesgos y oportunidades relacionados con el clima no se limitan a las acciones (renta variable). En este sentido, pensar en el cambio climático en términos de inversión es mucho más que evitar la renta variable de los combustibles fósiles; esperamos que el escrutinio se extienda a las participaciones en los mercados de deuda y a los préstamos bancarios.

Todo esto crea una oportunidad potencial para la gestión activa. El cambio climático es ampliamente conocido pero poco comprendido, en especial sus repercusiones. Creemos que dentro de 10 años miraremos hacia atrás y veremos el riesgo de inversión en el cambio climático como algo con lo que "había que convivir" en el sector, de forma similar a como hemos tenido que aprender a hacer frente a los bajos tipos de interés durante la última década.

Se podría pensar que con Greta Thunberg la atención mediática a este asunto ha tocado techo y que el cambio climático era un tema para el 2019. Sin embargo en Schroders creemos que en 2020 solo veremos la punta del iceberg de la inversión en la lucha contra el cambio climático (que se derrite rápido).

Información importante: Los puntos de vista y opiniones aquí contenidos son los de Jessica Ground, Global Head of Stewardship de Schroders, y no necesariamente representan puntos de vista expresados o reflejados en otras comunicaciones, estrategias o fondos de Schroders. Este material tiene la intención de ser sólo para fines informativos y no tiene la intención de ser material promocional en ningún sentido. El material no pretende ser una oferta o solicitud de compra o venta de ningún instrumento financiero. El material no tiene la intención de proporcionar y no se debe confiar en él para la contabilidad, asesoramiento jurídico o fiscal, o recomendaciones de inversión. No se debe confiar en las opiniones y la información de este documento cuando se toman decisiones individuales de inversión y/o estratégicas. Las rentabilidades pasadas no son una guía para las rentabilidades futuras y es posible que no se repitan. El valor de las inversiones y los ingresos de las mismas pueden disminuir o aumentar, y los inversores pueden no recuperar las cantidades invertidas originalmente. Todas las inversiones implican riesgos, incluido el riesgo de una posible pérdida de capital. Se cree que la información aquí contenida es fiable, pero Schroders no garantiza su integridad o exactitud. No se debe confiar en las opiniones y la información de este documento cuando se toman decisiones individuales de inversión y/o estratégicas. Los dictámenes de este documento incluyen algunos pronósticos. Creemos que estamos basando nuestras expectativas y creencias en suposiciones razonables dentro de los límites de lo que sabemos actualmente. Sin embargo, no hay garantía de que se vayan a realizar previsiones u opiniones. Estos puntos de vista y opiniones pueden cambiar.

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