Un británico ha apostado 900.000 libras (más de 1,1 millones de euros) a que hoy los escoceses votarán no a la independencia. Si acierta, ganará casi 200.000 libras. Si hubiera apostado por la independencia, y triunfara hoy el no, su beneficio se dispararía hasta los casi 4 millones de libras. 

Aunque llama la atención la anécdota de la superapuesta, lo más relevante del párrafo anterior no es su atrevimiento, sino lo claro que tienen los apostantes británicos que los escoceses votarán NO a la independencia. Del 1 a 5 al que cotiza esta opción al 4 a 1 del sí.

Contrasta esta contundencia de los apostantes con las encuestas que se han venido publicando, que reflejan un resultado muy ajustado: casi un empate técnico, aunque en la última daba algo más de margen al no (52% vs 48%). 

Habrá quien diga, con razón, que hay diferencias muy notables. Para empezar, la más obvia, que las encuestas se hacen sólo a los escoceses, mientras que en las casas de apuesta 'participan' todo el mundo (en las británicas, sobre todo los británicos). Efectivamente, es un factor a tener en cuenta. 

Pero un apostante, por definición, sólo es 'nacionalista' de su dinero, si se me permite la expresión. Es decir, no arriesga 10.000 libras porque no quiere que se independice Escocia, sino porque cree que seguirán en el Reino Unido. Cuando menos, podríamos decir que los apostantes no acaban de ver suficientes las razones de los independentistas como para convencer al conjunto de los escoceses.

Entre medias de ambas medidas, tenemos el mercado de divisas. La libra ha sufrido en las últimas semanas, especialmente desde julio, pero la caída se ha aceleró a principios de septiembre, coincidiendo con el avance del NO en las encuestas. Los últimos días incluso ha hecho suelo e incluso ha recuperado parte de la caída.
 

 

¿Tenían los actores del mercado la sensación de que va a ganar la opción independentista? En mi opinión, no. Simplemente, muchos inversores han contratado una especie de 'seguro', como nos contaba @JLM_II en este comentario. Para un gestor, tiene todo el sentido tomar una posición bajista en la libra para compensar parte del efecto que pudiera tener una hipotética victoria del sí.  Si realmente le dieran opciones a la indepencia, la caída de la libra habría sido mucho mayor.

Sin duda, las próximas horas serán muy relevantes para la economía de Escocia, para la del Reino Unido y, por extensión, para toda Europa, donde hay muchos sentimientos nacionalistas más o menos latentes, como en el caso de Catalunya.

Con los humanos siempre es complicado hacer predicciones a corto plazo, pero los británicos parecen tenerlo bastante claro con lo que están haciendo con su dinero... La solución, en unas horas. 

Aconsejo leer también sobre el tema: 

- Implicaciones en los mercados del referendum en Escocia, en el grupo de Fidelity España

- Caledonia, en el grupo de AC Gestion

- Alerta sobre el M&G Optimal Income por DB, por @robert59 

- Impacto de la posible independencia en Escocia por Fernando Hernández por @inversisadmin en el grupo Inversis