La inversión en defensa ha dejado de ser un nicho para convertirse en uno de los sectores más demandados por los inversores europeos. El giro tiene su origen en la invasión rusa de Ucrania en 2022, pero se ha acelerado con fuerza después: la cumbre de la OTAN de La Haya (junio de 2025) fijó un objetivo de gasto militar del 5% del PIB para 2035 —3,5% para defensa básica y 1,5% para infraestructuras relacionadas—, más del doble del antiguo 2% acordado en Gales en 2014.
A ese compromiso se suma el plan ReArm Europe / Readiness 2030, con el que la Comisión Europea quiere movilizar cerca de 800.000 millones de euros en gasto en defensa en los próximos años, y movimientos tan llamativos como la decisión del Bundestag alemán de romper el techo de deuda para financiar su industria militar.
El resultado: un sector que durante años fue un "tabú" para buena parte del dinero institucional se ha convertido en una oportunidad estructural. Y los ETFs de defensa, que hasta hace tres años apenas existían en formato UCITS europeo, son hoy el vehículo preferido para invertir en él de forma diversificada, sencilla y a bajo coste.
De "tabú" a tendencia estructural
Durante años, los fondos sostenibles y muchos gestores institucionales mantenían a las empresas de armamento fuera de sus carteras. Eso está cambiando. Cada vez más gestoras consideran que la defensa europea es parte de la seguridad colectiva y del propio Estado de bienestar, y están revisando criterios de exclusión que dejaban al sector en bloque fuera.
No es una tendencia cíclica. Los principales obstáculos que señalan los expertos son estructurales: financiar el nuevo gasto sin generar crisis fiscales, consolidar una industria europea muy fragmentada y resolver el debate ético —que poco a poco se inclina a favor del sector—. Mientras tanto, la demanda de material militar en Europa no deja de crecer y los grandes contratistas acumulan carteras de pedidos para años.
¿Qué mirar antes de invertir en un ETF de defensa?
Antes de entrar en los nombres concretos, conviene fijarse en cuatro variables:
- Enfoque geográfico. Hay ETFs globales (con fuerte peso estadounidense), otros exclusivamente europeos y algunos centrados en tecnología de defensa. El comportamiento de unos y otros puede ser muy distinto.
- Comisiones (TER). Los ETFs de defensa se mueven entre el 0,35% y el 0,65% anual. Parece poco, pero a largo plazo pesa.
- Patrimonio. Un fondo más grande suele ofrecer mayor liquidez, horquillas de compra-venta más ajustadas y menos riesgo de cierre anticipado.
- Metodología del índice. No es lo mismo un ETF que exige a las empresas ingresos de al menos el 50% en defensa que uno que se conforma con el 25%. Unos son "más puros" y otros más diversificados.
Los 7 mejores ETFs para invertir en defensa
A continuación, los 7 ETFs de defensa con mayor relevancia en el mercado europeo UCITS, ordenados por patrimonio gestionado —buen termómetro de liquidez y del interés que han despertado entre los inversores—. Los datos son aproximados a la fecha de publicación; para rentabilidades al día de cada ETF puedes consultar su ficha pinchando en los gráficos.
1. VanEck Defense ETF (DFEN) — IE000YYE6WK5
Es el gigante del sector. Con cerca de 7.800 millones de euros de patrimonio, el VanEck Defense ETF es, con diferencia, el ETF de defensa más grande de Europa. Sigue el índice MarketVector Global Defense Industry, que exige que al menos el 50% de los ingresos de las empresas en cartera proceda de la industria militar o de defensa, lo que lo convierte en una apuesta "pura" por el sector. TER del 0,55% y fecha de lanzamiento: marzo de 2023.
2. WisdomTree Europe Defence (WDEF) — IE0002Y8CX98
El ETF 100% europeo por excelencia. Pese a ser de los más recientes —se lanzó en marzo de 2025—, ya acumula cerca de 4.800 millones de euros, un dato que refleja el apetito inversor por la exposición pura al rearme europeo. El WisdomTree Europe Defence excluye empresas implicadas en armas prohibidas por tratados internacionales (minas antipersona, bombas de racimo, armas químicas y biológicas) y se construye a partir de compañías europeas con mayor exposición por ingresos al sector. TER del 0,40%.
3. HANetf Future of Defence (NATO) — IE000OJ5TQP4
Patrimonio cercano a los 2.800 millones de euros. El HANetf ICAV – Future of Defence invierte en compañías de países miembros de la OTAN y aliados NATO+, e incluye tanto defensa convencional como ciberdefensa —un ángulo que pocos ETFs capturan—. Lo lanzó HANetf en julio de 2023 y replica el índice EQM Future of Defence. TER del 0,49%.
4. iShares Global Aerospace & Defence (DFND) — IE000U9ODG19
La opción de BlackRock, con 1.570 millones de euros de patrimonio y un TER del 0,35% —el más barato de la lista, empatado con Invesco—. El iShares Global Aerospace & Defence replica el S&P Developed BMI Select Aerospace & Defense 35/20 Capped Index: empresas globales del sector aeroespacial y defensa con un mecanismo de capping que limita la concentración excesiva en pocos valores. Se lanzó en febrero de 2024.
5. Global X Defence Tech (ARMR) — IE000JCW3DZ3
Patrimonio cercano a los 590 millones de euros. El Global X Defence Tech tiene un ángulo distinto al resto: apuesta por la tecnología aplicada a la defensa —ciberseguridad, inteligencia artificial, robótica, sistemas no tripulados, hardware militar avanzado—. Su cartera reúne nombres como Palantir, General Dynamics, RTX, Northrop Grumman, BAE Systems, Lockheed Martin o Rheinmetall. Lanzado en septiembre de 2024 y con un TER del 0,50%.
6. First Trust Indxx Global Aerospace & Defence (MISL) — IE000NVDQXE1
Con unos 125 millones de euros gestionados, es uno de los más nuevos: lanzado en diciembre de 2024. El First Trust Indxx Global Aerospace & Defence replica el Indxx Global Advanced Aerospace & Defence Index y ofrece exposición global al sector aeroespacial y militar. Su TER del 0,65% es el más elevado de la selección, algo a tener en cuenta si lo comparas con alternativas más baratas.
7. Invesco Defence Innovation (IDFN) — IE000BRM9046
Cierra la lista con unos 115 millones de euros de patrimonio. El Invesco Defence Innovation se centra en la innovación aplicada al sector —sistemas no tripulados, comunicaciones por satélite, ciberseguridad, guerra electrónica, tecnologías de doble uso— y sigue el S&P Kensho Global Future Defense Index, que combina grandes contratistas con compañías más pequeñas de alto crecimiento. TER del 0,35%.
¿Quieres comparar los 7 ETFs de defensa de un vistazo?
Puedes ver la evolución histórica de los 7 y analizar carteras, gastos y rentabilidades en el comparador de Finect Plus, o explorar el universo completo del sector en la sección de ETFs de Finect.
Preguntas frecuentes sobre ETFs de defensa
¿Son los ETFs de defensa compatibles con una inversión ética?
Depende del ETF. Algunos, como el WisdomTree Europe Defence, excluyen expresamente empresas implicadas en armas prohibidas por tratados internacionales (minas antipersona, bombas de racimo, armas químicas y biológicas). La mayoría de ETFs de defensa UCITS están catalogados como artículo 6 bajo la normativa europea SFDR. Conviene revisar siempre la ficha y la política de exclusiones de cada uno antes de decidir.
¿Qué ETF de defensa es el más grande en Europa?
El VanEck Defense ETF (IE000YYE6WK5), con diferencia: supera los 7.800 millones de euros gestionados. Le sigue el WisdomTree Europe Defence con cerca de 5.000 millones.
¿Cuál es el ETF de defensa más barato?
Empatan en el 0,35% de TER el iShares Global Aerospace & Defence (IE000U9ODG19) y el Invesco Defence Innovation (IE000BRM9046).
¿Hay riesgo de concentración al invertir en defensa?
Sí. Por definición estos ETFs concentran su cartera en un único sector y, en muchos casos, los 10 mayores valores (Lockheed Martin, RTX, Northrop Grumman, BAE Systems, Rheinmetall, Leonardo, Thales, General Dynamics...) pesan más del 60% de la cartera. Por eso conviene combinarlos con ETFs globales diversificados y no destinar a defensa más del peso que permita tu perfil inversor.
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